{"id":10488,"date":"2010-03-02T15:48:04","date_gmt":"2010-03-02T15:48:04","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1170"},"modified":"2010-03-02T15:48:04","modified_gmt":"2010-03-02T15:48:04","slug":"revisitando-el-tema-honduras-encrucijada-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=10488","title":{"rendered":"Revisitando el tema: Honduras, encrucijada latinoamericana"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Honduras.jpg\" title=\"Antes de hacer la lucha contra la derecha end\u00f3gena del entorno presidencial, el pueblo hondure\u00f1o tiene que vencer el desaf\u00edo del golpe gorila - Foto:Google\" alt=\"Antes de hacer la lucha contra la derecha end\u00f3gena del entorno presidencial, el pueblo hondure\u00f1o tiene que vencer el desaf\u00edo del golpe gorila - Foto:Google\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">Antes de hacer la lucha contra la derecha end\u00f3gena del entorno presidencial, el pueblo hondure\u00f1o tiene que vencer el desaf\u00edo del golpe gorila<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:Google<\/small><\/figure>\n<p><font color=\"#006633\">21 de julio de 2009, desde la Vila Setembrina, <br \/>\nBruno Lima Rocha <\/p>\n<p>Escribo este corto art&iacute;culo reflexionando conceptos y pasajes hist&oacute;ricos de golpes, antigolpes y l&iacute;neas de acci&oacute;n en momentos l&iacute;mites de nuestra Am&eacute;rica. Despu&eacute;s, retorno al an&aacute;lisis retroactivo a los primeros d&iacute;as despu&eacute;s del Golpe de Estado en Honduras. <\/font><\/p>\n<p><font color=\"#006633\">En el momento que escribo estas l&iacute;neas, el vuelo que llevaba el presidente depuesto Manuel Zelaya ya pas&oacute; por el aeropuerto de Tegucigalpa y, por bloqueo de la pista de parte de los militares all&iacute; presentes, el avi&oacute;n venezolano donde volaba tuvo que irse. Pas&oacute; por Managua (Nicaragua) para reabastecimiento yendo en seguida para San Salvador (El Salvador). La intensidad represiva de las tropas ostensivas tambi&eacute;n era esperada. Algunos veteranos de los &rsquo;70 me han comentado que Toncont&iacute;n (nombre del Aeropuerto Internacional de la capital hondure&ntilde;a) iba a ser como la Ezeiza de los centro-americanos.<\/font><\/p>\n<p>S&iacute;, si alguien supone que me refiero al aterrizaje del general Per&oacute;n. En 20 de junio de 1973 la juventud argentina se depara con la patria peronista, mercenarios franceses arriba del palco donde se iba a celebrar &ldquo;El d&iacute;a del reencuentro nacional&rdquo;. Lo que pas&oacute; fue una masacre, un principio de divorcio p&uacute;blico de algo visible. La derecha peronista iba a alimentar la Triple A, el C de O, la Guardia de Hierro y otras excrescencias fachas. El pueblo que all&iacute; estaba cambi&oacute; su papel en el espect&aacute;culo de la pol&iacute;tica. De multitud movilizada a espera de un l&iacute;der popular se hizo blanco de los fusiles, pistolas y ametralladoras.<\/p>\n<p>Pero, los muchachos ya no eran los mismos. Las respuestas no tardaron a llegar, encontrando su destino en gente como Jos&eacute; Ignacio Rucci, heredero de Augusto Timoteo Vandor entre otros tantos antipueblo m&aacute;s. Esa era la diferencia, tener capacidad de organizarse y estar a la altura del desaf&iacute;o que se presentaba en aquel momento hist&oacute;rico. Eso es que, desde lejos, uno modestamente percibe como que pasa en Honduras. Hay ganas y capacidad de movilizaci&oacute;n, pero si lleg&oacute; al momento del Golpe, fue porque las fuerzas del pueblo y el gobierno de turno, neo aliado del ALBA, no supieron antever la situaci&oacute;n. Capaz que aunque con todo el an&aacute;lisis de anticipaci&oacute;n se pudiera hacer algo. Capaz que no. Pero, al no tener un dispositivo antigolpe, el gobierno del oligarca convertido Manuel Zelaya se regal&oacute; del todo.<\/p>\n<p>Pasamos por algo as&iacute; y lo sufrimos en Brasil por 21 a&ntilde;os de dictadura. Hubo chance real de reacci&oacute;n entre el 31 de marzo y el 1&ordm; de abril de 1964 (fechas del golpe en Brasil) y el entonces presidente Jo&atilde;o Goulart (Jango) reaccion&oacute; poco o nada. Hab&iacute;a un mito de la antimili, grupo de militares leales a Lu&iacute;s Carlos Prestes dentro de las FFAA, pero no alcanz&oacute; para frenar una conspiraci&oacute;n visible que se iniciara abiertamente en 1961. En Chile, no faltaron avisos al m&eacute;dico Salvador Allende. La Guardia T&eacute;cnica era insuficiente y lo fue en su momento decisivo. Y, sin ning&uacute;n equ&iacute;voco, uno puede decir lo mismo de abril de 2002. Si no fuera por el valiente pueblo caraque&ntilde;o, hoy tendr&iacute;amos un gobierno escu&aacute;lido y vende patria en la tierra de Ezequiel Zamora y, por lo tanto, ser&iacute;a infrenable el proceso de integraci&oacute;n forzada por el ALCA, ya casi acordado en Bush Jr. y Lula. Repito otra vez m&aacute;s; no digo con eso que el proceso de cambio social en Venezuela pasa por Miraflores y ni tampoco por la convivencia mediada con la democracia liberal a la vez que avanza la participaci&oacute;n popular. Estos pasos tienen l&iacute;mites, y la lecci&oacute;n vino de Honduras.<\/p>\n<p><strong>El Plan Puebla Panam&aacute; revive con el golpe<\/strong><\/p>\n<p>El Imperio ha perdido su rumbo interno, pero seguro que los brazos pol&iacute;ticos del Complejo Industrial-Militar, ahora sumado con las empresas de guerra privada, no lo perdieron. Si, me refiero al Departamento de Estado, al Pent&aacute;gono y espec&iacute;ficamente al Comando Sur. Tenemos siempre que acordar el papel fundamental que ha cumplido el territorio de Honduras y el para-militarismo interno como cabeza de puente para la contra centro-americana de los &rsquo;80. Lo que hoy es Colombia para Sudam&eacute;rica lo fue el pa&iacute;s que hoy sufre el golpe para la Am&eacute;rica Central. Hay que recordar que en 2002, poco antes del golpe y el contra golpe en Venezuela, se ten&iacute;a como situaci&oacute;n ya consumada la integraci&oacute;n capitalista de Am&eacute;rica Central como plataforma de exportaci&oacute;n y maquilladora gigante para los EEUU entonces reci&eacute;n saliendo del choque del 11 de septiembre y de la crisis de la burbuja de las empresas punto.com. Si, a&uacute;n estaba por venir la pol&iacute;tica externa m&aacute;s agresiva del ALBA y la mega estafa del capitalismo financiero a trav&eacute;s de la burbuja inmobiliaria yanki.<\/p>\n<p>Si en 2002 hab&iacute;a poca alternativa para un pa&iacute;s con la econom&iacute;a brasile&ntilde;a, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s una naci&oacute;n empobrecida como Honduras, que tiene la marca de exportar 70% de su comercio exterior a los EEUU (todos productos primarios no industrializados) e importar del Imperio el 55% de lo que entra, ten&iacute;a poca o ninguna salida. Hay que comprender que en pol&iacute;tica, el decisor puede cambiar sus lealtades en funci&oacute;n de un proyecto de poder razonable y propio. Esta ser&iacute;a una explicaci&oacute;n plausible para el acercamiento de Zelaya y Ch&aacute;vez. La situaci&oacute;n interna, controlada por dos partidos olig&aacute;rquicos, ocupando gravitaci&oacute;n central en un sistema pol&iacute;tico montado por un acuerdo de la elite del pa&iacute;s, m&aacute;s la acci&oacute;n de la contra (y la alianza con los narcos), tendr&iacute;a de ser de estrangulamiento del presidente elegido. Si hay novedad, es la forma de dar el golpe, componiendo una salida con m&aacute;scara institucional y no m&aacute;s la violencia abierta como se dieron los golpes en los &rsquo;60 y &rsquo;70. En este caso, el Partido Nacional de Honduras, como vocero y forma organizativa tradicional, cumple un papel fundamental. A partir de relaciones interdependientes de la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, la jerarqu&iacute;a militar, el lugar en el mundo que conforma una ideolog&iacute;a colonizada de la elite local, sumado a un control de medios y las relaciones carnales de la alta jerarqu&iacute;a castrense con la Escuela de las Am&eacute;ricas, la tomada de decisi&oacute;n de las instituciones por parte de altos mandos del Congreso, de la Corte Suprema, el Alto Comando de las FFAA, y las c&uacute;pulas partidarias, no fue tan dif&iacute;cil. <br \/>\nALBA y mecanismo plebiscitario: se inician los preparativos del golpe<\/p>\n<p>Cuando a partir de enero de 2008 un hombre del sistema termina de romper parcialmente con su clase de origen y firma la entrada de Honduras, Zelaya declara la guerra frontal al Imperio y a las viudas de Reagan y Bush padre en su pa&iacute;s. Repito esa sentencia para que comprendamos, pues Manuel Zelaya es un hombre de adentro, no fue un l&iacute;der pol&iacute;tico reclutado en barriadas ni nada por estilo. Vino del mismo partido que el golpista Roberto Micheletti, el Partido Liberal. Su acercamiento a una salida econ&oacute;mica m&aacute;s interesante a su pa&iacute;s, para disminuir el abismo social, consiguiendo con Venezuela un precio razonable por el costo de la energ&iacute;a a trav&eacute;s del petr&oacute;leo, inici&oacute; la carrera contra el reloj para derrocar a Zelaya.<\/p>\n<p>Con eso quedar&iacute;a un tema m&aacute;s para abordar, que es el l&iacute;mite de la democracia de ritos y procedimientos al verse delante de la otra democracia. El domingo 28 se iba a iniciar un proceso de institucionalizaci&oacute;n de la nueva legitimidad. O sea, con la consulta popular, un referendo no vinculante, los hondure&ntilde;os iban a dejar expl&iacute;cita su voluntad de no aceptar una constituci&oacute;n escrita (en 1982) como pacto pol&iacute;tico despu&eacute;s de la dictadura que termin&oacute; en 1981. Al promover el golpe en un d&iacute;a de consulta p&uacute;blica, se manda un mensaje a todos los latinoamericanos que est&aacute;n m&aacute;s que atentos a las movidas pol&iacute;ticas que puedan poner en jaque la institucionalidad de la democracia de tipo liberal-burguesa. Y, es cierto que est&aacute;n m&aacute;s que alertas a la capacidad de los pueblos latinoamericanos de destruir esta legitimidad tanto por parte de un l&iacute;der carism&aacute;tico (sea el convertido o aut&eacute;ntico) como por parte de una avanzada popular llegando a estadios de poder popular en alzamiento, como fue el caso de la APPO en el estado de Oaxaca, M&eacute;xico.<\/p>\n<p>En este momento, por las razones que expuse arriba, Honduras y su pueblo son el epicentro de la democracia social en Am&eacute;rica Latina. <br \/>\nSegunda parte &#8211; recordando lo sucedido en los primeros d&iacute;as<\/p>\n<p>El domingo d&iacute;a 28 de junio la casa del presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, amaneci&oacute; bajo cerco militar. Tropas leales al mando del Ej&eacute;rcito ametrallaron su residencia y lo retiraron del pa&iacute;s. No por casualidad, este ser&iacute;a el d&iacute;a de una consulta popular convocando la ciudadan&iacute;a hondure&ntilde;a a posicionarse en cuanto a la reforma constitucional. El temor de los oligarcas locales, del arreglo pol&iacute;tico-jur&iacute;dico institucional, fomentados por la presencia de capitales impulsando el antiguo Plan Puebla-Panam&aacute; (la integraci&oacute;n forzada, estilo ALCA, para Am&eacute;rica C&eacute;ntrica), era el fortalecimiento del Poder Ejecutivo a partir de una base de relaci&oacute;n plebiscitaria con una parcela del pueblo organizado. Por lo visto la derecha centroamericana intenta reproducir la f&oacute;rmula de los escu&aacute;lidos venezolanos. Ya anteviendo la probable victoria de una enmienda constitucional futura (no presentada en la consulta, es cierto) habilitando la reelecci&oacute;n, decidieron operar antes, a&uacute;n pagando los costos del aislamiento y condena internacional.<\/p>\n<p><strong>Los golpistas cercan a la izquierda hondure&ntilde;a<\/strong><\/p>\n<p>El gobierno golpista, encabezado por Roberto Micheletti -presidente del Congreso unicameral- adem&aacute;s de decretar toque de queda (no obedecido), pide la prisi&oacute;n de conocidos sindicalistas y militantes. Al amenazar a dirigentes del Bloque Popular, V&iacute;a Campesina, Movimiento por los Derechos Humanos y del poderoso Consejo C&iacute;vico de Organizaciones Populares e Ind&iacute;genas de Honduras, la oligarqu&iacute;a hondure&ntilde;a alimentada oficiosamente por la CIA, desaf&iacute;a la disputa territorial en las calles de la capital Tegucigalpa y en las carreteras y ciudades de los 18 departamentos. Por m&aacute;s incre&iacute;ble que parezca, el acto gorila puede resultar en el aumento de la unidad de los sectores populares y de izquierda organizados. Es necesario recordar que Manuel Zelaya es un convertido, uno m&aacute;s, a las propuestas del ALBA y del enfoque latinoamericanista gravitado por Hugo Ch&aacute;vez.<\/p>\n<p>De ese modo, la izquierda hondure&ntilde;a act&uacute;a en dos arenas simult&aacute;neas. Una, inmediata, es la defensa popular contra el golpe c&iacute;vico-militar. La otra, se dar&aacute; en el caso de retorno y victoria de Manuel Zelaya, de modo que el presidente no retroceda en la convocatoria a la consulta popular y en el cambio del marco jur&iacute;dico a trav&eacute;s de la reforma constitucional. En este caso, en caso de triunfo de Zelaya y del recalcitrante Partido Liberal (que lo traiciona, pero no lo abandona del todo), la lucha pol&iacute;tica podr&aacute; encaminarse en el sentido de la construcci&oacute;n de espacios decisorios al margen del Estado de Derecho, buscando algo pr&oacute;ximo al pluralismo y experimentalismo jur&iacute;dico que se da en Bolivia, con menos intensidad en Ecuador y que deber&iacute;a darse en Venezuela.<\/p>\n<p>Pero antes de hacer la lucha contra la derecha end&oacute;gena del entorno presidencial, el pueblo hondure&ntilde;o tiene que vencer el desaf&iacute;o del golpe gorila. <\/p>\n<p><strong>El golpe hondure&ntilde;o, antecedentes y sus tent&aacute;culos externos<\/strong><\/p>\n<p>Casi todo conflicto de legitimidad pasa por momentos de conmoci&oacute;n popular. La resistencia al golpe de Estado, grosera maniobra de tipo gorila, imitando en parte el intento fallido que tuvo Pedro Carmona y la entidad empresarial venezolana (Fedecamaras) al frente del putsch de abril de 2002, siempre tiene que ser inmediata e irreprensible. Hubiera pasado algo semejante en Brasil en 1&ordm; de abril de 1964 y no hubi&eacute;ramos sufrido 21 a&ntilde;os de dictadura. Se puede perder o ganar un contragolpe, como fue la derrota briosa del pueblo uruguayo en la huelga general de respuesta al golpe de 1973. Pero, si un pueblo deja de pelear por no haber convocatoria, las entidades de base y los movimientos populares de ese pa&iacute;s caen en un descr&eacute;dito igual o mayor que el de la &ldquo;izquierda&rdquo; de base parlamentaria en la Am&eacute;rica Latina. No se ilusionen, las victorias electorales son, en su mayor&iacute;a, &ldquo;de una centro-izquierda no clasista&rdquo; como sabiamente afirman columnistas de la derecha porte&ntilde;a como James Neilsen (Revista Informas, Grupo Perfil). A&uacute;n siendo bastante gorila en la mayor&iacute;a de las veces, Neilsen acierta en el concepto y en la cr&iacute;tica. La derecha abusa de la estupidez colectiva pero ella en si misma no es tan est&uacute;pida. Que sirva de lecci&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p>Volviendo al golpe hondure&ntilde;o, de inmediato record&eacute; a Oliver North y John Negroponte. Tambi&eacute;n me vino a mente el Batall&oacute;n 316 y los escuadrones de la muerte de la contra centro-americana, cuando la Teor&iacute;a del Domin&oacute; daba soporte conceptual a las triangulaciones de traficantes de coca&iacute;na, generales sin machete (como el paname&ntilde;o Manuel Noriega de triste memoria y ninguna hombr&iacute;a) y las agencias estadounidenses (CIA y DEA al frente). No por casualidad el Imperio se mantiene en la c&iacute;nica posici&oacute;n de dualismo. Barack &ldquo;Keynes&rdquo; Obama declara en alto y buen sonido que no reconoce otro gobierno que no sea el de Zelaya. Ya la abogada Hillary Rodham &ldquo;Whitewater&rdquo; Clinton, secretaria de Estado (equivalente la ministra de relaciones exteriores) se resisti&oacute; a llamar golpe militar al putsch encabezado por Roberto Micheletti, el general Romeo V&aacute;zquez (con pasajes en la Escuela de Am&eacute;ricas), los miembros de la Suprema Corte, de la Fiscal&iacute;a General, empresarios de comunicaci&oacute;n y la alta jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica (la derecha de los curas tienen tradici&oacute;n en estas cuestiones desde la relaci&oacute;n Opus Dei y Franco). Ya si los EEUU clasifican como golpe de Estado la toma a la fuerza del poder, estar&iacute;an obligados a retirar millones de d&oacute;lares en ayuda anual al pa&iacute;s que los a&ntilde;os &rsquo;80 tuvo para la Am&eacute;rica C&eacute;ntral un papel semejante al de Colombia en los a&ntilde;os &rsquo;90 y primera d&eacute;cada del siglo XXI. O sea, por supuesto que no lo van hacer.<\/p>\n<p><strong>La batalla pol&iacute;tica se gana en las calles<\/strong><\/p>\n<p>En ese momento, la pelea se da de forma directa, en la dureza de los embates callejeros. La huelga general se mantiene y la tendencia es el aumento de la unidad solidaria entre los que luchan en el suelo. En general, en estos episodios hist&oacute;ricos se forja una fuerzaa pol&iacute;tica colectiva, hasta m&aacute;s poderosa que los lazos con el mandatario derrumbado.<\/p>\n<p>Qui&eacute;n resiste en Honduras debe estar tomando en cuenta todos estos factores. En el momento en que escribo estas palabras, militantes del Movimiento por los Derechos Humanos, del Bloque Popular, de la V&iacute;a Campesina y del Consejo C&iacute;vico de las Organizaciones Populares e Ind&iacute;genas de Honduras, adem&aacute;s de l&iacute;deres sindicales, est&aacute;n con sus ordenes de prisi&oacute;n decretadas por el gobierno golpista. Apostar a la represi&oacute;n, a&uacute;n protegidos por el cerco y de la censura medi&aacute;tica, aumenta el riesgo entre los golpistas de la disidencia dentro de las Fuerzas Armadas y de la aparici&oacute;n de negociadores &ldquo;sensatos&rdquo;. <\/p>\n<p>Adem&aacute;s de la polarizaci&oacute;n contra los golpistas, ya se constituy&oacute; un polo de poder que se reconoce en la continuidad de quien fue depuesto. Se trata del Gabinete del Gobierno de Honduras en Resistencia, y tiene en su composici&oacute;n a 27 actores pol&iacute;ticos de 1&ordm; y 2&ordm; escal&oacute;n del gobierno Zelaya. Para contraponer este polo es preciso confrontar a la oligarqu&iacute;a, pero tambi&eacute;n componer otro polo de aglutinaci&oacute;n y poder decisorio. Si hubiera tiempo y sabidur&iacute;a pol&iacute;tica, la coordinaci&oacute;n puntual para la resistencia civil al golpe puede consolidarse en una instancia permanente, girando el poder hacia abajo y a la izquierda. Si Zelaya retorna al poder Ejecutivo del Estado burgu&eacute;s, los meses subsecuentes ser&aacute;n definitoriosl futuro pr&oacute;ximo de Honduras y de toda la regi&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>Un golpe &ldquo;democr&aacute;tico&rdquo; presenta el l&iacute;mite de la &ldquo;democracia&rdquo; de procedimientos<\/strong><\/p>\n<p>Por m&aacute;s absurdo que pueda parecer, y lo es, este golpe fue &ldquo;autorizado&rdquo; por la Suprema Corte. Eso caracteriza una distinci&oacute;n con el periodo de la Guerra Fr&iacute;a. Con una t&eacute;cnica distinguida, portando un discurso de legitimaci&oacute;n jur&iacute;dica, la elite dirigente hondure&ntilde;a dio muestras de &ldquo;ponderaci&oacute;n&rdquo; en el rito de conservaci&oacute;n del poder. No crey&oacute; en los procedimientos legales de impedimento pol&iacute;tico de un Ejecutivo confrontado por los poderes liberales-burgueses, y a la vez, no cerr&oacute; estos mismos poderes. Apostaron a la fuerza, pero a&uacute;n no a la barbarie.<\/p>\n<p>En otros tiempos el cierre hubiera sido a&uacute;n m&aacute;s tr&aacute;gico, como ocurri&oacute; con Salvador Allende (Chile, en 1973). En el periodo en que vivimos, donde el debate se da sobre el formato de democracia, los golpistas tomaron una medida preventiva, no cometiendo el asesinato a sangre fr&iacute;a del jefe de Estado depuesto. Llevando Zelaya a Costa Rica, pa&iacute;s vecino, comunican al mundo que preservan los suyos, reservando la represi&oacute;n para la oposici&oacute;n interna de izquierda, postura pol&iacute;tica esta que no es la de Zelaya. Preservar la vida del gobernante derrumbado es algo semejante a lo ocurrido en el fallido golpe en Venezuela, en abril de 2002, cuando Hugo Ch&aacute;vez fue cercado en el Palacio de Miraflores, llevado a una prisi&oacute;n militar en el Caribe, y reconducido al poder despu&eacute;s de la presi&oacute;n popular los d&iacute;as siguientes. Bien, esta presi&oacute;n del pueblo en las calles existe en Honduras. El problema hasta la fecha de publicar este texto, es el hecho de que Manuel Zelaya es recalcitrante y no dar se&ntilde;ales de estar dispuesto a arriesgar la vida para mantener el gobierno.<\/p>\n<p>De otra parte, si hay una diferencia entre el golpe hondure&ntilde;o y el intento del empresariado venezolano, es la relaci&oacute;n con las fuerzas armadas. Ch&aacute;vez ten&iacute;a el apoyo de la mayor&iacute;a de los oficiales de baja patente y sargentos. Zelaya viene de la oligarqu&iacute;a hondure&ntilde;a y es visto como traidor por sus pares en la comandancia de las corporaciones militares a&uacute;n profundamente influenciadas por la Escuela de Am&eacute;ricas, las acciones de tipo tierra arrasada y las regulares implicaciones con el narcotr&aacute;fico. As&iacute;, la variable represi&oacute;n va a jugar un papel importante. Esto porque, la reacci&oacute;n inmediata al golpe fue convocar una huelga general ya en la madrugada de domingo al lunes (29 de junio).<\/p>\n<p><strong>Laberintos y salidas para lo contra-golpe popular<\/strong><\/p>\n<p>Entiendo que en estos casos, la conmoci&oacute;n interna es el term&oacute;metro. Si no hubiera gente movilizada, a&uacute;n sabiendo que es siempre una minor&iacute;a activa quien toma al frente, dar&iacute;a por comprender que hay un apoyo de la &ldquo;mayor&iacute;a silenciosa&rdquo; al golpe. El silencio de los que no son siquiera entrevistados es tambi&eacute;n fruto del bloqueo medi&aacute;tico. Como vivimos un momento de lucha popular de 4&ordf; generaci&oacute;n, las fuerzas represivas tienen como blanco permanente el bloqueo de antenas de telefon&iacute;a celular, el control de lan houses y cyber caf&eacute;s, adem&aacute;s de la ca&iacute;da de tr&aacute;fico y de velocidad en las bandas de Internet en el pa&iacute;s. Minando la capacidad de convocatoria de los medios electr&oacute;nicos y las herramientas de comunicaci&oacute;n m&oacute;vil y de interactividad, los hondure&ntilde;os dan pruebas de haber aprendido con velocidad las lecciones de la represi&oacute;n iran&iacute; contra la contestaci&oacute;n ciudadana. Todo eso se suma con la siempre p&eacute;sima cobertura de las agencias de noticias transnacionales y de las TVs con cobertura global como la CNN. No por casualidad, el recado de los golpistas ya en los primeros momentos, fue mantener en cautiverio por un periodo a un equipo de la Telesur.<\/p>\n<p>Para interrumpir las protestas, habr&iacute;a dos salidas. Una ser&iacute;a la renuncia p&uacute;blica de Zelaya, gesto que no fue hecho. Otra, m&aacute;s costosa, es el aumento de la represi&oacute;n interna, retomando las pr&aacute;cticas de la d&eacute;cada de &rsquo;80, cuando Honduras era el centro de la guerra sucia centro-americana promovida por los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush padre (de 1981 a 1992). En la mayor parte de los episodios semejantes, la falta de legitimidad no soporta los costos de muertos, heridos y m&aacute;rtires. Pero, para mantener el aliento, la resistencia civil interna necesitar&aacute; ver la salida visible, lo que incluye el papel del actor legal, el presidente electo y depuesto Manuel Zelaya Rosales.<\/p>\n<p>Las medidas de lucha en Honduras son mucho m&aacute;s contundentes de lo que se difunde por las agencias internacionales. Mientras escribo estas palabras, veo la noticia de que 34 carreteras internas est&aacute;n bloqueadas y Tegucigalpa, la capital, est&aacute; cercada por tropas leales al golpe. Es justo lo opuesto de lo ocurrido en Caracas en abril de 2002. En la ocasi&oacute;n, el pueblo literalmente descendi&oacute;, haciendo un cerco a la entradas de la capital venezolana. Simult&aacute;neamente, el Palacio de Miraflores y el m&aacute;s poderoso canal de televisi&oacute;n fueron rodeados de populares, siendo que la Telesur fuera reocupada por resistentes civiles.<\/p>\n<p>En momentos de crisis, a&uacute;n quienes opinan de afuera y p&uacute;blicamente se posicionan contra el golpe y a favor de un polo de poder popular por fuera de las estructuras de la democracia liberal de procedimientos (como modestamente lo hago yo desde Brasil), no podemos perder la frialdad anal&iacute;tica. Cada momento implica un paso y un proceder. Ahorita no m&aacute;s, a&uacute;n envuelto en un manto de supuesta legalidad, est&aacute; el aumento de la represi&oacute;n a trav&eacute;s del Congreso golpista votando leyes de emergencia y de forma abrupta apunta que la bayoneta y las rejas son la opci&oacute;n preferencial de la oligarqu&iacute;a hondure&ntilde;a.<\/p>\n<p>Esto se da porque afuera del pa&iacute;s la cosa est&aacute; muy dif&iacute;cil para los gorilas. Todas las condiciones externas para frenar el golpe est&aacute;n dadas, pero el jefe de Estado depuesto tiene que hacer su parte tambi&eacute;n. Retomado el aliento, con sustentaci&oacute;n verbal (pero ning&uacute;n acto incisivo) de la Asamblea General de la ONU, de la OEA, de la Casa Blanca (Obama se manifest&oacute; pero el Departamento de Estado no cort&oacute; la ayuda externa para Honduras), del ALBA, adem&aacute;s de la retirada de todos los embajadores europeos en la capital hondure&ntilde;a, Zelaya tiene oportunidades reales de retomar el poder legal. Pero, para eso tendr&aacute; que arriesgarse f&iacute;sicamente. Ahora le resta cumplir su palabra, retornar al pa&iacute;s escoltado o no por otros jefes de Estado y emparedar los golpistas.<\/p>\n<p><strong>Retomando el primer parte &ndash; despu&eacute;s del vuelo de Zelaya<\/strong><\/p>\n<p>Un an&aacute;lisis desde el punto de vista del pueblo en movimiento no puede sostenerse seg&uacute;n los pasos dados o no por un politiquero convertido. Las dudas de fondo no reposan en la resistencia civil y en la movilizaci&oacute;n de las entidades de base hondure&ntilde;as. Ah&iacute; reside el grado de certeza de las mayor&iacute;as latino-americanas. La cuesti&oacute;n dif&iacute;cil de ser respondida es en cuanto a la firmeza de prop&oacute;sito y la lealtad al cargo del propio Manuel Zelaya. De ese modo, prepararse para una lucha de m&aacute;s largo plazo y no anclar las esperanzas en las posturas pol&iacute;ticas del oligarca convertido parece ser la medida m&aacute;s correcta a ser tomada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.barometro-internacional.org\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=439&amp;Itemid=33\">Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en el portal Bar&oacute;metro Internacional. <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de hacer la lucha contra la derecha end\u00f3gena del entorno presidencial, el pueblo hondure\u00f1o tiene que vencer el desaf\u00edo del golpe gorila Foto:Google 21 de julio de 2009, desde la Vila Setembrina, Bruno Lima Rocha Escribo este corto art&iacute;culo reflexionando conceptos y pasajes hist&oacute;ricos de golpes, antigolpes y l&iacute;neas de acci&oacute;n en momentos l&iacute;mites [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-10488","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}