{"id":10609,"date":"2013-01-21T09:33:21","date_gmt":"2013-01-21T09:33:21","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1711"},"modified":"2013-01-21T09:33:21","modified_gmt":"2013-01-21T09:33:21","slug":"un-analisis-critico-de-la-politica-economica-brasilena-de-2012-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=10609","title":{"rendered":"Un an\u00e1lisis cr\u00edtico de la pol\u00edtica econ\u00f3mica brasile\u00f1a de 2012 (I)"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/dilmapnl.jpg\" title=\"Dilma aplic\u00f3 en 2012 su paquete de felicidades y alegr\u00edas empresariales, dando materialidad al concepto de bismarckismo tropical, para hacer m\u00e1s contentos los re contentos empresarios brasile\u00f1os.  - Foto:anarkismo.net \" alt=\"Dilma aplic\u00f3 en 2012 su paquete de felicidades y alegr\u00edas empresariales, dando materialidad al concepto de bismarckismo tropical, para hacer m\u00e1s contentos los re contentos empresarios brasile\u00f1os.  - Foto:anarkismo.net \" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">Dilma aplic\u00f3 en 2012 su paquete de felicidades y alegr\u00edas empresariales, dando materialidad al concepto de bismarckismo tropical, para hacer m\u00e1s contentos los re contentos empresarios brasile\u00f1os. <\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:anarkismo.net <\/small><\/figure>\n<p><em>Bruno Lima Rocha<\/em>  &#8211; 21 de enero de 2013<\/p>\n<p>Comienza el a&ntilde;o 2013 y vivimos un verano en el que Brasil es el blanco de ataques medi&aacute;ticos oriundos de la corporaci&oacute;n medi&aacute;tica especializada que publica en lengua inglesa. Hacemos en este art&iacute;culo de retrospectiva, una aproximaci&oacute;n a los temas-llave donde la pol&iacute;tica monetaria brasile&ntilde;a estuvo en el foco de la atenci&oacute;n de medios como The Economist y Financial Equipos,  por seg&uacute;n ellos lo poco de elogiable de la reducci&oacute;n de la tasa de intereses b&aacute;sicos en el pa&iacute;s. Haremos la cr&iacute;tica desde el punto de vista de la izquierda, mostrando en este texto como el gobierno de Dilma hace una alianza con los conglomerados privados bajo control de capitales nacionales y, en la segunda parte (que publicaremos m&aacute;s adelante), evaluaremos inclusive la relaci&oacute;n promiscua entre los negocios privados y loas asuntos de Estado, llegando a la criminalizaci&oacute;n de los agentes econ&oacute;micos. En las l&iacute;neas que siguen abajo, hacemos as&iacute; la primera mitad de esta retrospectiva de inicios de a&ntilde;o<\/p>\n<p><strong>The Economist y la pol&iacute;tica monetaria del Brasil<\/strong><\/p>\n<p>La broma, hecha por el peri&oacute;dico ingl&eacute;s Financial Equipos (en su edici&oacute;n de 24 de diciembre de 2012) acerca de la gesti&oacute;n de Guido Mantega (ministro de Hacienda del Brasil), es una consecuencia de la primera cr&iacute;tica oriunda de otro medio econ&oacute;mico de la Europa casi fallida. La edici&oacute;n impresa del 6 de diciembre del semanario ingl&eacute;s The Economist recomendaba el despido de este ministro y clasificaba a la econom&iacute;a brasile&ntilde;a c&oacute;mo &ldquo;moribunda criatura&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; del contenido puntual de la materia y sus efectos en los c&iacute;rculos de opini&oacute;n en el Brasil, el texto refleja una posici&oacute;n generalizada en los circuitos financieros. La &ldquo;respetable&rdquo; publicaci&oacute;n inglesa afirma con todas las letras. &ldquo;The Central Bank may be tempted to react to the latest figures with another interest-rate cut. That would be la mistake&rdquo;. En castellano ser&iacute;a: &ldquo;El Banco Central del Brasil puede ser llevado a tomar posici&oacute;n como en las &uacute;ltimas circunstancias donde hubo reducci&oacute;n de la tasa de intereses b&aacute;sicas (conocida en el Brasil por la sigla SELIC). Esto ser&iacute;a un error&rdquo; No cuesta darse cuenta, est&aacute;n criticando a Dilma por sus pocos aciertos en pol&iacute;tica monetaria. <\/p>\n<p>Tal an&aacute;lisis de la publicaci&oacute;n inglesa va al encuentro de los intereses de su p&uacute;blico-target, un grupo de peligrosos financistas y banqueros sin l&iacute;mite. Al disminuir el retorno en las aplicaciones de corto plazo, los especuladores critican la disminuci&oacute;n progresiva de la tasa SELIC. Esto implica reducir sus propios m&aacute;rgenes de ganancia. Para interpretar las razones de este ataque, un poco de teor&iacute;a ayuda. <\/p>\n<p>El economista franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Chesnais afirm&oacute; que la migraci&oacute;n de masas de capital en b&uacute;squeda de valorizaci&oacute;n financiera, se debi&oacute; las dificultades de los conglomerados empresariales en conseguir un &ldquo;razonable&rdquo; margen de logro en la esfera productiva a partir de la d&eacute;cada de 1970. Por ejemplo, las tasas de logro que alcanzan m&aacute;s del 20% en el inicio de los a&ntilde;os &rsquo;60, cayeron cerca de 12% en 1982 y 1983. Veamos adem&aacute;s con este autor; la l&oacute;gica rentista de esta forma de acumulaci&oacute;n provoca sangr&iacute;as en la esfera productiva, y en este mecanismo generado inclusive en la base de fraudes, consiste la madre de todas las &ldquo;crisis&rdquo;. As&iacute; la rentabilidad de los detentores de capital ficticio es proporcionalmente opuesta a los derechos sociales y el poder de compraventa de la masa salarial. <\/p>\n<p>A&ntilde;ado la premisa de la imposibilidad de que exista un equ&iacute;voco cuando los agentes econ&oacute;micos estrat&eacute;gicos tienen la informaci&oacute;n perfecta. El llamado comportamiento de manada (insuflado por textos como los aqu&iacute; citados) transcurre tambi&eacute;n con el tr&aacute;fico de informaci&oacute;n. Estos rebaten dentro del aparato de Estado &ndash;y de los organismos multilaterales&ndash; en funci&oacute;n del mimetismo entre los ocupantes de puestos-llave en los &oacute;rganos de autoridad monetaria, bancos p&uacute;blicos y ministerios de Econom&iacute;a y Planificaci&oacute;n. Cuando el tomador de decisiones no cumple a rajatabla con el libro de recetas publicado a favor de los banqueros y especuladores, se hace blanco de las bater&iacute;as de la desinformaci&oacute;n medi&aacute;tica globalizada. <\/p>\n<p>Infelizmente, no son s&oacute;lo los medios en lengua inglesa que operan sistem&aacute;ticamente contra los intereses de la mayor&iacute;a de los brasile&ntilde;os. Los &ldquo;especialistas&rdquo; del Brasil, comentaristas de formaci&oacute;n o alineamiento neoclasico (lo que en pol&iacute;tica ser&iacute;a el equivalente a neoliberal), repiten los mismos puntos de vista como vemos abajo. <\/p>\n<p><strong>La reducci&oacute;n de la SELIC y los profetas del apocalipsis<\/strong><\/p>\n<p>La primera vez que la tasa SELIC fue reducida durante el gobierno de la economista Dilma Rousseff ocurri&oacute; una revulsi&oacute;n. Pasamos de la novena ca&iacute;da consecutiva y el pa&iacute;s a&uacute;n no quebr&oacute;. En agosto de 2011, los profetas del apocalipsis, columnistas especializados y consultores, ocuparon los medios influyentes del Brasil emitiendo dos afirmaciones. La primera, de que los fundamentos de la econom&iacute;a estaban siendo sacudidos en funci&oacute;n de un posible riesgo inflacionario. La segunda, dec&iacute;a que el Banco Central del Brasil (BC) estaba bajo mando pol&iacute;tico y no &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo;. No se trata de apoyar el gobierno de coalici&oacute;n y cualquier lector sabe mi posici&oacute;n, Pero, esto no impide ver lo obvio.<\/p>\n<p>Los &ldquo;fundamentos&rdquo; de la econom&iacute;a no existen como tales, hasta porque la econom&iacute;a no es una disciplina y s&iacute; varias escuelas de pensamiento. Somos llevados a creer en la escuela neocl&aacute;sica, base del neoliberalismo, como &ldquo;la econom&iacute;a&rdquo;. Es decir, falso. Originalmente la econom&iacute;a pol&iacute;tica era la base, porque en los procesos reales, es imposible diferenciar la alocaci&oacute;n de recursos de las definiciones del poder y los procesos decisorios. Separar la generaci&oacute;n, distribuci&oacute;n y circulaci&oacute;n de valores de los modelos de Estado, es una gran burla. En el mundo concreto es algo peligroso, bien lo saben los chilenos que sufrieron bajo la batuta de los Chicago Boys en la dictadura de Pinochet.<\/p>\n<p>Ya el argumento de que la autoridad monetaria sea gestada por criterios t&eacute;cnicos y no pol&iacute;ticos es macabro. En este remedo de democracia, ya es poca o ninguna la soberan&iacute;a popular a trav&eacute;s del voto de representantes. Imaginemos lo absurdo de todav&iacute;a convivir eternamente con lo propio, cuando en el primer gobierno Lula (2003-2006) en la era de Ant&ocirc;nio Palocci (ex-ministro de la Hacienda) y Henrique Meirelles (ex-presidente del BC y antes, ex-presidente mundial del 1st Bank of Boston), denomin&eacute; como gobierno del Comit&eacute; de Pol&iacute;tica Monetaria (COPOM). Este reducido comit&eacute; es la instancia de la autoridad monetaria que decide, entre otras materias, la tasa de intereses b&aacute;sica a ser pagada en el Brasil. Podemos discordar de las elecciones de inversi&oacute;n directa realizadas por el Palacio del Planalto (sede del gobierno brasile&ntilde;o), o del nefasto Plan Nacional de Log&iacute;stica (PNL, que veremos inmediatamente a continuaci&oacute;n) que coloca m&aacute;s recursos p&uacute;blicos en las cajas privadas. Pero en contrapartida, disminuir progresivamente nuestro endeudamiento y apostar a otros modelos de financiaci&oacute;n del Estado es lo m&iacute;nimo que se espera de un gobierno. O sea, cuando el Ejecutivo hace casi nada, aunque eso lleve a un Kit de Felicidad para los conglomerados empresariales, quienes ya son muy felices con la caja del Banco Nacional de Desarrollo Econ&oacute;mico y Social (BNDES, mayor banco de fomento de mundo, perteneciente al gobierno federal) a&uacute;n esta &iacute;nfima decisi&oacute;n es confrontada por los agentes del sistema financiero. <\/p>\n<p>Para quien juzga que exagero, basta observar la predilecci&oacute;n &ldquo;t&eacute;cnica&rdquo; de ex-miembros del Banco Central y de Hacienda y sus actividades contempor&aacute;neas. Casi todos est&aacute;n al servicio de la &ldquo;t&eacute;cnica&rdquo; por la cual gestionaban nuestros recursos, siempre destinando valores a los operadores del casino financiero. Para qui&eacute;n tenga inter&eacute;s, basta cruzar los nombres para comprobar la tesis. Esta gente materializa el concepto de mimetismo entre los tomadores de decisi&oacute;n a trav&eacute;s del aparato de Estado y la atenci&oacute;n de los intereses de los banqueros.<\/p>\n<p>Para comprender los factores que son elogiados por economistas a favor del capital y por los medios correspondientes, es preciso seguir para la cr&iacute;tica de aquello que dej&oacute; a los empresarios muy felices. <\/p>\n<p><strong>Kit de felicidades empresariales y poder sindical <\/strong><\/p>\n<p>Pocas voces han hecho una relaci&oacute;n l&oacute;gica entre el Plan Nacional de Log&iacute;stica (PNL) y el real intento de un gobierno &ndash;cuyos cuadros son oriundos del movimiento sindical&ndash; en reducir el poder de los sindicatos y representaciones clasistas. Alegando buscar una mayor agilidad en la realizaci&oacute;n del aumento de la infraestructura, teniendo como motivaci&oacute;n un bismarckismo brasile&ntilde;o, el gobierno de Dilma esconde a otra faz de la disminuci&oacute;n del tama&ntilde;o del Estado. <\/p>\n<p>Abundan eufemismos e interpretaciones cruzadas. Concesi&oacute;n es privatizaci&oacute;n, as&iacute; como &ldquo;Parceria&rdquo; P&uacute;blico Privada (PPP, observaci&oacute;n: parcer&iacute;a es un t&eacute;rmino en Portugu&eacute;s que viene del  ingl&eacute;s partner, lo que define una alianza de tipo comercial) tambi&eacute;n lo es. Una de las facetas menos desnudas del acto de privatizar el patrimonio es disminuir el potencial decisorio del voto y de la participaci&oacute;n directa. Es decir, partiendo de una l&oacute;gica gerencial, donde el Estado entra con los recursos colectivos y los capitales privados (nacionales o no) entran ejecutando aquello que le fue dado por el poder concedente, simplemente el ejercicio de democracia (por la v&iacute;a de la presi&oacute;n social) pierde su poder de chantaje y negociaci&oacute;n. El mismo que dice respetar la democracia en el local de trabajo. Esta es otra virtud del sindicalismo, aunque a&uacute;n poco ejercida.<\/p>\n<p>Es correcto que el movimiento sindical de los funcionarios cuando a veces recae en demandas corporativas y en funci&oacute;n de la igualdad, confunde lucha de trabajadores con jueces. Pero, la soluci&oacute;n opuesta, la privatizaci&oacute;n a la moda petista (t&eacute;rmino que designa los afiliados al Partido de los Trabajadores, PT, de Lula y Dilma), no es salida para oxigenar el aparato de Estado. Al contrario, cu&aacute;nto mayor la participaci&oacute;n de capitales privados, menos democr&aacute;tico ser&aacute; el mundo del trabajo y a&uacute;n menos permeable a la demandas societarias. <\/p>\n<p>Como en toda la Am&eacute;rica Latina, &iexcl;se asocia de forma idiotizada la &ldquo;ineficiencia&rdquo; con la gesti&oacute;n p&uacute;blica de la cosa p&uacute;blica! El Costo Brasil no deber&iacute;a ser s&oacute;lo asociado a los grav&aacute;menes y a los enervantes tiempos burocr&aacute;ticos para hacer andar procesos y tramitaciones. Los costos m&aacute;s elevados para la sociedad brasile&ntilde;a se localizan en el vergonzoso repase de recursos colectivos, cuyo grueso del total es fruto del aumento del endeudamiento p&uacute;blico o de los impuestos sobre el consumo y el salario, destinando atribuciones de un Estado con ra&iacute;ces nacional-desarrollistas a los capitales privados de siempre. Se trata justamente de esta caracter&iacute;stica del Estado que promueve la industrializaci&oacute;n reconvirtiendo importaciones en producci&oacute;n nacional, fomentada de forma autoritaria ya en el primer gobierno de Get&uacute;lio Vargas (1930-1937) y que el ex-presidente Fernando Henrique Cardoso (FHC, gobern&oacute; de 1995 a 2002) intent&oacute; revivir. <\/p>\n<p>Si hubiera un poco m&aacute;s de osad&iacute;a pol&iacute;tica, la huelga de los servidores federales podr&iacute;a comenzar una ancha campa&ntilde;a contra el PNL y el kit de felicidades empresariales. Bien posicionado, el movimiento sindical es una forma de contrabalance a los poderes de la clase dominante y las &eacute;lites dirigentes transitorias.<\/p>\n<p><strong>Dilma y su kit de felicidades. O porque el empresariado brasile&ntilde;o anda tan feliz<\/strong><\/p>\n<p>Eike Batista (un brasile&ntilde;o clasificado entre los diez hombres m&aacute;s ricos del mundo seg&uacute;n el &iacute;ndice de la Forbes) tuvo un gesto de sinceridad y declar&oacute; que el paquete de infraestructura y log&iacute;stica lanzada por Dilma Rousseff ser&iacute;a un &ldquo;kit felicidad&rdquo;. Este fue anunciado el d&iacute;a 15 de agosto de 2012, como siendo un est&iacute;mulo a la construcci&oacute;n de carreteras y ferrocarriles, totalizando la concesi&oacute;n de 7,5 mil kil&oacute;metros de carreteras y 10 mil kil&oacute;metros de ferrocarriles en el Programa de Inversiones en Log&iacute;stica. El volumen de inversiones declaradas por el gobierno vendr&aacute; a sumar R$ 133 mil millones en los pr&oacute;ximos 25 a&ntilde;os, siendo que R$ 79,5 millardos se aplican en los primeros cinco a&ntilde;os. Como se sabe, las carreteras recibir&aacute;n R$ 42 millardos y, los ferrocarriles, R$ 91. Y s&oacute;lo para variar, el costo de todo eso sale del BNDES. <\/p>\n<p>Estaban presentes en la ceremonia, de entre otros poderosos capitanes de industria, Eliezer Batista, Eike Batista (Grupo EBX), Jorge Gerdau (Grupo Gerdau) aparecen en la foto de la reuni&oacute;n en que dieron una rueda de prensa con el ministro Guido Mantega. Tambi&eacute;n all&aacute; estaban Luiza Trajano (Magazine Luiza), Murilo Ferreira (Valle), Paulo Tigre (DHB), David Feffer (Suzano), Jo&atilde;o Castro Nieves (Ambev), Marcelo Odebrecht (Constructora Odebrecht), Robson Andrade (Confedera&ccedil;&atilde;o Nacional de la Industria), S&eacute;rgio Werlang (Banco Ita&uacute;) y Raphael Klein (Casas Bahia\/Punto Fr&iacute;o). los peso pesados de lo que resta de la econom&iacute;a nacionalizada en escala industrial consiguen afirmar la receta de Bismarckismo tropical. He ah&iacute; el paquete de felicidades de Dilma y Mantega, el BNDES que sobrecargue al Tesoro y al final que el pueblo que pague la cuenta.<\/p>\n<p>La verdad es que ning&uacute;n analista o militante tiene m&aacute;s el derecho a decirse &ldquo;espantado&rdquo;. Progresivamente el partido que naci&oacute; clasista (PT, de base reformita radical, despu&eacute;s de socialdem&oacute;crata y en el momento, social-liberal) se hace conciliador, intercambiando el antagonismo de las mayor&iacute;as para los quienes controla los medios de producci&oacute;n, por la opci&oacute;n productiva del capitalismo. En esta senda, primero abrieron la posibilidad discursiva en la Carta al Pueblo Brasile&ntilde;o (documento de campa&ntilde;a de Lula en 2002, cuando explicaban a la clase dominante que no ir&iacute;an a menear la estructura productiva y ni sobre tasar al tope de la pir&aacute;mide social en el Brasil) y a trav&eacute;s de la composici&oacute;n de fuerzas con el capital brasile&ntilde;o, representado por el ex-vice de Lula, el fallecido empresario minero y ex-senador Jos&eacute; de Alencar. Los tiempos recientes apuntan a otra faceta. Ahora los elogios son para las transnacionales que &ldquo;invierten&rdquo; en la producci&oacute;n, no tom&aacute;ndose en cuenta que estas &ldquo;inversiones&rdquo; muchas veces resultan en m&aacute;s endeudamiento del Estado, comenzando en la Uni&oacute;n y &ldquo;socializando&rdquo; la deuda entre los tres niveles de gobierno y la ciudadan&iacute;a. En paralelo con el elogio de las empresas de capital abierto y poco o ning&uacute;n control local, Lula y despu&eacute;s Dilma, vinieron eligiendo a sus &ldquo;campeones nacionales&rdquo;, promoviendo una pol&iacute;tica al estilo del primer ministro prusiano (y alem&aacute;n) Otto von Bismarck. Ahora, las &ldquo;bondades&rdquo; recaen sobre estos pesos pesados de la industria y la construcci&oacute;n civil. <\/p>\n<p>El problema de fondo es naturalizar el argumento falso. As&iacute;, el gobierno de la ex-presa pol&iacute;tica (Dilma fue guerrillera y presa pol&iacute;tica. En la mazmorra, se port&oacute; muy bien, siendo torturada y violada y no entregando a nadie) abre mano de la premisa keynesiana que el Estado es un buen interventor en la cadena productiva (por lo cual ella tanto me gustaba en el inicio de la democracia, en la d&eacute;cada de 1980) y antes que nada, al menos en la infraestructura instalada del pa&iacute;s. Ahora, la &ldquo;felicidad&rdquo; que fuera generada a trav&eacute;s de la disminuci&oacute;n de los gastos absurdos, con el alargue y re-endeudamiento va a aumentar el pase de recursos p&uacute;blicos a fines privados, aunque en el ejercicio de funciones de Estado. Al menos el empresariado es &ldquo;sincero&rdquo; y, m&aacute;s all&aacute; de las sonrisas, ya demandan m&aacute;s pase de presupuestos p&uacute;blicos a la caja de sus empresas, tal como el recorte de impuestos. As&iacute;, en el mediano plazo, una vez m&aacute;s la cuenta no cuadrar&aacute;. <\/p>\n<p>Art&iacute;culo publicado originalmente y difundido por la agencia Bar&oacute;metro Internacional, desde Caracas, Venezuela<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dilma aplic\u00f3 en 2012 su paquete de felicidades y alegr\u00edas empresariales, dando materialidad al concepto de bismarckismo tropical, para hacer m\u00e1s contentos los re contentos empresarios brasile\u00f1os. 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