{"id":1174,"date":"2010-03-02T16:39:16","date_gmt":"2010-03-02T16:39:16","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1174"},"modified":"2010-03-02T16:39:16","modified_gmt":"2010-03-02T16:39:16","slug":"revisitando-el-tema-criticando-el-neoliberalismo-a-partir-de-sus-presupuestos-politicos-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=1174","title":{"rendered":"Revisitando el tema: Criticando el neoliberalismo a partir de sus presupuestos pol\u00edticos \u2013 1"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/corrupcao.jpg\" title=\"La racionalidad neoliberal como modelo absoluto y general entra en contraposici\u00f3n con la escala de valores y comportamientos.  - Foto:Pop news\" alt=\"La racionalidad neoliberal como modelo absoluto y general entra en contraposici\u00f3n con la escala de valores y comportamientos.  - Foto:Pop news\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">La racionalidad neoliberal como modelo absoluto y general entra en contraposici\u00f3n con la escala de valores y comportamientos. <\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:Pop news<\/small><\/figure>\n<p><font color=\"#006633\">24 de agosto de 2009, desde la Vila Setembrina, <br \/>\nBruno Lima Rocha <\/p>\n<p>Durante la mayor parte de la d&eacute;cada de los &rsquo;90 del siglo pasado, el llamado pensamiento &uacute;nico neoliberal consigui&oacute; hegemonizar las formas de raciocinio anal&iacute;tico del gran p&uacute;blico, a partir de algunas t&eacute;cnicas discursivas. Una de ellas fue la de ocultar las premisas de raciocinio y &ldquo;naturalizar&rdquo; su propia motivaci&oacute;n ontol&oacute;gica. Lo que entiendo que es la garant&iacute;a de un &ldquo;elevado grado de certeza&rdquo; para estas f&oacute;rmulas de democracia competitiva de base econ&oacute;mica, es la analog&iacute;a con un ambiente de capitalismo competitivo, basada en una mentira. Esta base mentirosa es la presunci&oacute;n de una econom&iacute;a de mercado que tiende al equilibrio, por la previsibilidad de la actuaci&oacute;n de los agentes envueltos en el ambiente.<\/font><\/p>\n<p>Para fundamentar esa doctrina en la forma de &ldquo;ciencia&rdquo;, los fundadores y los seguidos doctrinadores del neoliberalismo se valieron de trabajos importantes en el &aacute;mbito acad&eacute;mico. Uno de los libros de cabecera de la generaci&oacute;n posterior a de los llamados Chicago Boys, se encuentra en el libro &ldquo;La L&oacute;gica de la Acci&oacute;n Colectiva&rdquo;, publicado su original estadounidense en 1965 y reeditado en el Imperio en 1971. El autor, el economista Mancur Olson -gran amigo y admirador de Friedrich August Von Hayek, uno de los padres del neoliberalismo- expone la base de la pretensi&oacute;n universal de su propuesta &ldquo;racional&rdquo;.<\/p>\n<p>Para esta cr&iacute;tica, utilizo la edici&oacute;n de la Editorial de la Universidad de S&atilde;o Paulo (Edusp), impresa en 1999, en la capital del estado paulista. En el inicio, Olson (en la p&aacute;gina 14) hace un elogio del uso de la fuerza como reguladora de las relaciones sociales. Para &eacute;l, el mecanismo coercitivo es un absoluto en la racionalidad de un grupo para alcanzar el bien com&uacute;n, llegando al l&iacute;mite de decir que: &ldquo;Aunque los miembros de un gran grupo anhelen racionalmente una maximizaci&oacute;n de su bienestar personal, ellos no actuar&aacute;n para alcanzar sus objetivos comunes o grupales a menos que haya alguna coerci&oacute;n para forzarlos a ello, o al menos que alg&uacute;n incentivo aparte, diferente de la realizaci&oacute;n del objetivo com&uacute;n o grupal, sea ofrecido a los miembros del grupo individualmente, con la condici&oacute;n de que ellos ayuden con los costes o cargas envueltas en la consecuci&oacute;n de esos objetivos grupales.&rdquo;<\/p>\n<p>Posteriormente, Olson afirma que esta &ldquo;l&oacute;gica&rdquo; ser&aacute; la &uacute;nica a ser tomada en cuenta, aunque existan otras condicionantes. As&iacute;, con esta afirmaci&oacute;n, la cooperaci&oacute;n de un grupo humano para un objetivo com&uacute;n (aunque exista un acuerdo de m&eacute;todos y una meta &uacute;nica a ser alcanzada) es imposible de lograr sin alguna forma coercitiva (p.14). Para mantener una aproximaci&oacute;n con alguna teor&iacute;a cient&iacute;fica (ya que lo que &eacute;l predica es poco m&aacute;s del que un sistema de creencias travestido de rigor), Olson (p.14) afirma la paradoja de una opci&oacute;n l&oacute;gica que va contra de su afirmaci&oacute;n anterior.<\/p>\n<p>La sentencia es ilustrativa: &ldquo;Hay parad&oacute;jicamente, la posibilidad l&oacute;gica de que los grupos compuestos o de individuos altruistas o de individuos irracionales puedan a veces actuar a favor de intereses comunes o grupales.&rdquo;<\/p>\n<p>M&aacute;s adelante, el autor liquida ese argumento como un todo, bas&aacute;ndose s&oacute;lo en las evidencias de los estudios emp&iacute;ricos de su libro: &ldquo;[&#8230;] esa posibilidad l&oacute;gica generalmente no tiene la m&aacute;s peque&ntilde;a importancia pr&aacute;ctica. Por lo tanto, la visi&oacute;n de costumbre de que grupos de individuos con intereses comunes tienden a promover esos intereses parece tener poco m&eacute;rito, si es que tiene alguno.&rdquo; (el subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p>Veo que la pretensi&oacute;n de pensamiento &uacute;nico reside en la tentativa de universalizar un modelo de an&aacute;lisis, aplic&aacute;ndolo a todas las situaciones y &aacute;reas de conocimiento. No reconocer especificidades o diferencias, resulta en &ldquo;epistemicidio&rdquo; como afirma Boaventura de Souza Santos. El fen&oacute;meno &ldquo;epistemicida&rdquo; no viene de la falta de &ldquo;sensibilidad&rdquo; de los productores de conocimiento de las ciencias humanas en los pa&iacute;ses del capitalismo central, pero s&iacute; necesariamente de la posici&oacute;n de sumisi&oacute;n intelectual, fruto tambi&eacute;n de la correlaci&oacute;n de fuerzas desfavorable, de parte de los productores de conocimiento y formuladores de teor&iacute;a en los pa&iacute;ses del capitalismo perif&eacute;rico.<\/p>\n<p>Particularmente entiendo que ese fen&oacute;meno es la continuidad concreta del colonialismo m&aacute;s relevante al cual estamos sometidos. No hay colonialismo sin &ldquo;nativos asimilados&rdquo; y por eso esta pelea cient&iacute;fica tiene que ser llevada a cabo en las entra&ntilde;as de los saberes latinoamericanos. La pretensi&oacute;n de los pioneros y de los doctrinadores del neoliberalismo\/neoinstitucionalismo\/econom&iacute;a neocl&aacute;sica es de tal orden que el propio Olson as&iacute; la demuestra (p.16), como vemos a continuaci&oacute;n: &ldquo;Aunque yo sea un economista y las herramientas de an&aacute;lisis utilizadas en este libro sean extra&iacute;das de la teor&iacute;a econ&oacute;mica, las conclusiones del estudio son tan relevantes para el soci&oacute;logo y para el cient&iacute;fico pol&iacute;tico como para el economista.&rdquo; <\/p>\n<p><strong>Liquidando el mito de la &ldquo;elecci&oacute;n racional&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>El tema de la &ldquo;racionalidad&rdquo; como modelo absoluto y general entra en contraposici&oacute;n con la escala de valores y comportamientos. As&iacute;, en un debate que en teor&iacute;a es una analog&iacute;a al fen&oacute;meno del capitalismo de competencia y equilibrio perfecto (bas&aacute;ndose en el mito de la maximizaci&oacute;n de ganancias y minimizaci&oacute;n de p&eacute;rdidas), con aplicaci&oacute;n de modelos importados de teor&iacute;as econ&oacute;micas de auto-regulaci&oacute;n de mercado (de supuesto y falso equilibrio), el doctrinador neoliberal se ve obligado a opinar acerca de la cultura y el comportamiento pol&iacute;tico. O sea, se ve condicionado a entrar en un &aacute;rea vinculada a las matrices hist&oacute;rico-estructurales de cada sociedad en particular. Cuando se ve frente a este desaf&iacute;o, la pretensi&oacute;n universal y determinista, y por tanto, epistemicida y colonizadora se manifiesta.<\/p>\n<p>Quedo pregunt&aacute;ndome &iquest;c&oacute;mo un discurso tan fr&aacute;gil puede tener tanta repercusi&oacute;n? Esto porque para un pre-supuesto que se pretend&iacute;a universal, su generalizaci&oacute;n es de muy poco alcance. Olson (p.13) afirma que: &ldquo;La idea de que los grupos siempre act&uacute;an para promover sus intereses est&aacute; supuestamente basada en la premisa de que, en verdad, los miembros de un grupo act&uacute;an por inter&eacute;s personal, individual.&rdquo; Es la &ldquo;l&oacute;gica&rdquo; operante en la afirmaci&oacute;n de que no importa si las personas son o no de comportamiento racional, ellas &ldquo;act&uacute;an como si lo fueran&rdquo;.<\/p>\n<p>Como dije arriba, Olson, &ldquo;es algo supuestamente basado en una premisa&rdquo;. Premisa &eacute;sta que, otra vez, universaliza la individuaci&oacute;n. El individualismo metodol&oacute;gico es, a trav&eacute;s de este prisma, poco &ldquo;estrat&eacute;gico&rdquo; por la definici&oacute;n aplicada por los estrategistas, y tiene mucho de &ldquo;concurrencia&rdquo; y de &ldquo;alianzas de ocasi&oacute;n&rdquo;. O sea, si fuera aplicada s&oacute;lo en la pol&iacute;tica, esta premisa ser&iacute;a a lo sumo, oportunismo t&aacute;ctico, y nada m&aacute;s. Con tama&ntilde;a reducci&oacute;n del(los) objeto(s) y ambiente(s) de an&aacute;lisis, es &ldquo;natural&rdquo; que el &ldquo;juego pol&iacute;tico&rdquo; se resuma tambi&eacute;n en la maximizaci&oacute;n de intereses individuales en forma cooperada por la asociaci&oacute;n de intereses. De esa forma, una doctrina con esas ideas-gu&iacute;a, a&uacute;n siendo una falsedad te&oacute;rica, se transforma en una base de pensamiento &uacute;nico neoliberal. Este absurdo te&oacute;rico va ganando fuerza &ndash;a&uacute;n cuando va contra los hechos&ndash; al ser vociferado por los medios corporativos de comunicaci&oacute;n, y encuentra legitimaci&oacute;n siendo repetido de forma poco o nada cr&iacute;tica en departamentos de econom&iacute;a, de pol&iacute;tica, de sociolog&iacute;a, de administraci&oacute;n, de comunicaci&oacute;n, de entre otros saberes a-paradigm&aacute;ticos y siempre afectados por el peso de la onda &ldquo;cient&iacute;fica&rdquo; que brota desde el Imperio y sus vecindades.<\/p>\n<p>Para el universo de la pol&iacute;tica cualquier tipo de idea de pre-determinaci&oacute;n con pretensiones universales ya hizo agua con el Capitalismo de Estado travestido de &ldquo;socialismo&rdquo; real. Ya para los neoliberales, la falsedad contin&uacute;a siendo v&aacute;lida. Para ellos, el determinismo &ldquo;econ&oacute;mico&rdquo; &ndash; yo dir&iacute;a de concurrencia y de individuaci&oacute;n &ndash; es el paradigma, y se encuentra ejemplificado en la continuidad de la citaci&oacute;n de Olson: &ldquo;Si los individuos integrantes de un grupo altru&iacute;sticamente despreciaran su bienestar personal, no ser&iacute;a muy probable que como colectividad ellos se dedicaran a luchar por alg&uacute;n ego&iacute;smo objetivo com&uacute;n o grupal. Tal altruismo es, de cualquier manera, considerado una excepci&oacute;n, y el comportamiento centrado en los propios intereses es en general considerado la regla, por lo menos cuando hay cuestiones econ&oacute;micas cr&iacute;ticamente envueltas.&rdquo;<\/p>\n<p>Tenemos arriba m&aacute;s absurdos de psicologismos laicos, debatiendo el comportamiento humano sin la m&aacute;s peque&ntilde;a base cient&iacute;fica para tal. Es la misma amarra conceptual del hiper-estructuralismo neoliberal, que impide la visi&oacute;n de largo plazo, oculta los objetivos estrat&eacute;gicos, dice ser regla un patr&oacute;n de comportamiento del tipo &ldquo;como si fuera&rdquo;. De esta forma, ocultando la premisa ideol&oacute;gica, los neoliberales y sus variaciones &ldquo;naturalizan&rdquo; la dimensi&oacute;n ontol&oacute;gica de un saber &ldquo;cient&iacute;fico&rdquo;, creando &ldquo;cientificismos&rdquo; donde lo que hay es creencia y normatividad.<\/p>\n<p>Es este el tipo de raciocinio doctrinario que fundamenta la pr&aacute;ctica amoral de la especulaci&oacute;n y agrega valor socialmente construido a lo que no deber&iacute;a tener valor alguno. Con estas herramientas de an&aacute;lisis como auge de la &ldquo;ciencia&rdquo;, todo se justifica, comenzando por el comportamiento fisiol&oacute;gico y patrimonialista de los operadores de la democracia liberal-olig&aacute;rquica surgida en las 13 colonias brit&aacute;nicas basadas en la esclavitud. Sin entender esa amarra conceptual con la cual somos bombardeados en la Am&eacute;rica Latina llevamos por lo menos 20 a&ntilde;os, no hay como comprender los constri&ntilde;amientos estructurales que sufre, por ejemplo, la poca democracia pol&iacute;tica en la 11&ordf; econom&iacute;a del mundo (la brasile&ntilde;a).<\/p>\n<p>La lucha de los pueblos de la Am&eacute;rica Latina pasa por la construcci&oacute;n de saberes cient&iacute;ficos que atiendan necesidades, sentires, derechos y libertades de las mayor&iacute;as. Entiendo que para los investigadores, profesores, docentes, cient&iacute;ficos y analistas que est&aacute;n comprometidos con el avance de nuestros pueblos, crear estas herramientas conceptuales es un deber de oficio.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alterinfos.org\/spip.php?article3759\">Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en el portal Alterinfos. <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La racionalidad neoliberal como modelo absoluto y general entra en contraposici\u00f3n con la escala de valores y comportamientos. 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