{"id":1198,"date":"2010-03-15T22:11:45","date_gmt":"2010-03-15T22:11:45","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1198"},"modified":"2010-03-15T22:11:45","modified_gmt":"2010-03-15T22:11:45","slug":"mapa-analitico-para-la-pelea-por-la-democracia-directa-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=1198","title":{"rendered":"Mapa anal\u00edtico para la pelea por la democracia directa en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/participacion_ciudadana_noticias.jpg\" title=\"La democracia directa tiene como su combustible a la participaci\u00f3n ciudadana, arrancando todas las parcelas de poderes posibles de las manos de intermediarios profesionales y oligarqu\u00edas partidarias.  - Foto:diario de america\" alt=\"La democracia directa tiene como su combustible a la participaci\u00f3n ciudadana, arrancando todas las parcelas de poderes posibles de las manos de intermediarios profesionales y oligarqu\u00edas partidarias.  - Foto:diario de america\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">La democracia directa tiene como su combustible a la participaci\u00f3n ciudadana, arrancando todas las parcelas de poderes posibles de las manos de intermediarios profesionales y oligarqu\u00edas partidarias. <\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:diario de america<\/small><\/figure>\n<p>11 de marzo de 2010, por Bruno Lima Rocha <\/p>\n<p>Retorno a la contribuci&oacute;n semanal de difusi&oacute;n te&oacute;rica y de an&aacute;lisis pol&iacute;tico contempor&aacute;neo compartiendo un posible mapa anal&iacute;tico en el terreno concreto, donde los conceptos operacionales que empleo son aplicables. Hablo de categor&iacute;as explicativas para discutir la profundizaci&oacute;n de la democracia directa y la participaci&oacute;n del pueblo organizado en Latinoam&eacute;rica. Para operacionalizar las formulaciones que tienen como objetivo permanente la construcci&oacute;n de un Poder Popular -que implique la radicalidad de la democracia elevada a su m&aacute;xima potencia- el instrumental te&oacute;rico se presenta en secuencia, mostrando elementos generalizables en la Am&eacute;rica Latina. Veamos estos elementos en forma de texto continuo. Si algunos de los argumentos parecen un poco obvios, desde ya hago la autocr&iacute;tica, reafirmando que es casi imposible generalizar sin simplificar un poco.<\/p>\n<p><strong>Algo que nos une en el terreno de las sociedades de clases <br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa base de mis argumentos empieza con lo b&aacute;sico. La sociedad capitalista est&aacute; dividida en clases, las sociedades de capitalismo perif&eacute;rico y semi-perif&eacute;rico de los pa&iacute;ses de la Am&eacute;rica Latina tambi&eacute;n se dividen en clases, con diferentes cortes, tales como el nivel de escolaridad, la &eacute;lite posicional, la propiedad y formas de acumulaci&oacute;n o de riqueza. Estos cortes pueden venir de distintos or&iacute;genes, tales como la financerizaci&oacute;n de la propiedad directa de medios o recursos estatales. A&uacute;n con esta divisi&oacute;n de clases, siguiendo los padrones contempor&aacute;neos del Brasil, las clases sociales serian subdivididas en A, B, C, D y E. Fuera de la clase A, las dem&aacute;s var&iacute;an su posici&oacute;n frente a los poderes reales constituidos. <\/p>\n<p>Hay elementos de trascienden el problema de clases si la categor&iacute;a que las eval&uacute;a es solo la renta, y en todos los segmentos pasibles de ser organizados, hay posibilidad de ellos tengan sus minor&iacute;as organizadas para la lucha social. La propia dimensi&oacute;n ideol&oacute;gica tambi&eacute;n trasciende la divisi&oacute;n de clases, pero esta divisi&oacute;n es fundamental para este tipo de combate. Esto se da porque clase implica antagonismo y conflicto, Para superar el inmediatismo de la t&aacute;ctica y de las urgencias siempre presentes, la lucha debe contener un marco estrat&eacute;gico y un largo plazo. <\/p>\n<p>Por eso afirmamos que entre las sociedades latinoamericanas, existe un grado de unidad e identidad. Como todo concepto, signo, s&iacute;mbolo o referencia, la unidad e identidad est&aacute;n en disputa, y tiene diferentes significaciones. En el caso del Continente -a&uacute;n admitiendo que el tema puede entrar en controversias- este analista se afilia a la tradici&oacute;n que asume que existe la disputa del concepto identitario y que s&iacute; existe Am&eacute;rica Latina. El contrapunto es afirmar que no existimos como una unidad m&iacute;nima que se auto reconoce. Por supuesto que existen franjas sociales y sus intelectuales que son enemigos de la pelea actual as&iacute; como fueron realistas en los tiempos de 1810. <\/p>\n<p><strong>Algunos ejes estructurantes <br \/>\n<\/strong><br \/>\nPero, no porque tengamos altos grados de unidad desaparecen en forma m&aacute;gica las distinciones entre nosotros mismos. En el Continente, las sociedades de clases de los pa&iacute;ses de la Am&eacute;rica Latina son desiguales entre s&iacute;, pero tienen algunos ejes y bases semejantes. Destaco dos como estructurales: No importando el grado de desarrollo econ&oacute;mico, es alto el grado de informalidad y el desempleo es estructural; no importando el grado de desarrollo pol&iacute;tico, es alto el grado de insatisfacci&oacute;n con la democracia representativa. Las desigualdades extremas entre clases sociales es representativa en estas sociedades, existiendo tambi&eacute;n capas enteras de la poblaci&oacute;n que son, o desprove&iacute;das o poco asistidas, en sus derechos b&aacute;sicos. <\/p>\n<p>Frente a este cuadro, existen lugares de no-Justicia y territorios donde, por diversas razones &ndash; desde la insurgencia armada hasta el paramilitarismo &ndash; el Estado es visto con desconfianza, no presta asistencia a sus ciudadanos y muchas veces, el ente estatal opera como fuerza de ocupaci&oacute;n. La no asistencia, la no-Justicia y la falta de derechos llevan a convertir en algo muy figurado la idea de naci&oacute;n como colectividad de semejantes, con ancestros y sentidos comunes. Ante este conflicto latente, la acci&oacute;n de los poderes de facto materializa el concepto de dividir para reinar. <\/p>\n<p>Por lo tanto, la configuraci&oacute;n de la actual sociedad de clases es fragmentada y fragmentante. Existe as&iacute; una l&oacute;gica estructural de la fragmentaci&oacute;n social, actuando sobre las m&aacute;s diversas capas y sectores de clase. La fragmentaci&oacute;n no es un fen&oacute;meno aislado ni localizado, es transversal a toda la sociedad. En consecuencia, los elementos de unidad son escasos y su posesi&oacute;n, un factor estrat&eacute;gico. <\/p>\n<p>Esto se da, a&uacute;n con la evidencia de que la mayor&iacute;a de las poblaciones de la Am&eacute;rica Latina se encuentra en las clases m&aacute;s bajas (C, D y E). De este modo, los diferentes sectores de clase tienen dificultad en verse en forma unitaria, sus demandas tienen un costo pol&iacute;tico, organizacional y comunicacional mayor que en etapas anteriores del capitalismo. En la bipolaridad y en el periodo de las fronteras ideol&oacute;gicas, el costo represivo era mayor, pero en compensaci&oacute;n, las sociedades de clases, siendo menos complejas, permit&iacute;an el aumento del poder de presi&oacute;n y conquista de las clases subalternas. <\/p>\n<p><strong>Fragmentaci&oacute;n que desune y dificulta la unidad del pueblo <br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa ausencia de mayor unidad en las clases m&aacute;s bajas facilita la dominaci&oacute;n de hecho, aunque dificulte la institucionalizaci&oacute;n de la democracia representativa. Lo inverso tambi&eacute;n es v&aacute;lido, pues cuando hay mayor unidad en las clases m&aacute;s bajas, y hay inter&eacute;s estrat&eacute;gico, la democracia representativa puede ser o no reforzada por esta unidad de clases oprimidas. Entiendo que si hay demandas reales de divisi&oacute;n del poder de decidir, mientras se pelea por el reparto y aumento de bienes, riquezas y derechos, la forma burguesa de democracia se ve amenazada. Esta es una nueva categor&iacute;a de la lucha contempor&aacute;nea. Lejos de negar la lucha de clases, lo que hago es el ejercicio del reconocimiento de que esta nueva configuraci&oacute;n de clases fragmentadas implica tambi&eacute;n formas nuevas en la lucha de clases, las que siguen existiendo, pero de forma m&aacute;s compleja que en el periodo anterior de la bipolaridad y de la industrializaci&oacute;n. <\/p>\n<p>Esta lucha de clases actual en la Am&eacute;rica Latina se ve permeada por temas de identidad, de formaci&oacute;n nacional y &eacute;tnica (con &eacute;nfasis a los pueblos originarios), de territorializaci&oacute;n; tambi&eacute;n de disputa por la concepci&oacute;n de democracia, con diferentes grados de violencia, con disputa de un proyecto nacional y otras formas de lucha asociadas (no subordinadas) a la lucha econ&oacute;mica y reivindicativa. Este analista siempre parte del prepuesto de la no-determinaci&oacute;n de una esfera (Econ&oacute;mica, Pol&iacute;tica, Ideol&oacute;gica) sobre otra y defiende el an&aacute;lisis basado en la complejidad de la interacci&oacute;n estrat&eacute;gica. <\/p>\n<p>En este contexto, el conflicto entre las formas de democracia directa con la democracia representativa est&aacute; latente o ya deflagrado, una vez que los operadores de la pol&iacute;tica institucional tienen inter&eacute;s en desorganizar las entidades del tejido social-productivo de las clases bajas, aumentando su fragmentaci&oacute;n y subordin&aacute;ndolo (al tejido y sus capas organizadas) a la pol&iacute;tica institucional. Esta gente tiene sus laboratorios de ideas en la academia de corte elitesco y colonizado. En este caso espec&iacute;fico, al defender la democracia representativa como concepto v&aacute;lido, tanto la ciencia pol&iacute;tica hegem&oacute;nica como el sentido generado en los medios corporativos (incluyendo sus &ldquo;especialistas&rdquo;) termina por hacer la fundamentaci&oacute;n te&oacute;rica de esta desorganizaci&oacute;n que viene desde arriba hacia los de abajo, en la medida en que estos centros de saberes ignoran el quehacer pol&iacute;tico, adem&aacute;s de la democracia representativa y hasta cierto punto institucionalizada, como la pol&iacute;tica de consejos o mesas t&eacute;cnicas sin que existan formas de presi&oacute;n de tipo directa (como marchas, ocupaciones, piquetes, campa&ntilde;as, etc.). <\/p>\n<p><strong>La cultura pol&iacute;tica que auxilia a las oligarqu&iacute;as<\/strong> <\/p>\n<p>Este es uno de los factores que hacen que con recursos pol&iacute;ticos como el clientelismo, el fisiologismo, las prebendas y el patrimonialismo, sumado a la criminalizaci&oacute;n de la pobreza, sumado al conflicto entre los pobres y a la diseminaci&oacute;n de la econom&iacute;a ilegal, todos ellos sean el combustible para alimentar el fuego de la desorganizaci&oacute;n de la sociedad ante el cambio profundo. En el rubro espec&iacute;fico de la econom&iacute;a ilegal diseminada en villas, favelas, barrios, cantegriles, poblaciones, que es capitaneada por el tr&aacute;fico de drogas de bajo costo, y fragmenta a&uacute;n m&aacute;s el tejido social -en especial en las regiones cono urbanas y metropolitanas- disminuyendo la capacidad de los lazos que unifiquen el tejido social-productivo y reforzando un comportamiento pol&iacute;tico basado en la cultura individualista, parroquial y de cort&iacute;simo plazo. En este universo, el sentido com&uacute;n y la l&oacute;gica de la supervivencia operan como barrera a la entrada de las ideas de transformaci&oacute;n estructural de la sociedad. <\/p>\n<p>En esta legitimaci&oacute;n de la no-pol&iacute;tica c&oacute;mo &ldquo;&uacute;nica pol&iacute;tica democr&aacute;tica&rdquo; v&aacute;lida, la acci&oacute;n de los medios corporativos, comerciales y de masas refuerza y acent&uacute;a este comportamiento pol&iacute;tico explicado arriba. Por los prepuestos de este analista, la esfera ideol&oacute;gica es considerada como estrat&eacute;gica para cualquier tipo de alteraci&oacute;n social profunda. As&iacute; el trabajo comunicacional deja de ser subordinado a un determinado proyecto espec&iacute;fico y utilitario y se hace la pre-condici&oacute;n de la disputa de hegemon&iacute;a. O sea, sin victorias t&aacute;cticas de relevancia en la Guerra de 4&ordf; Generaci&oacute;n, no hay siquiera posibilidad de victoria insurgente. No hay como incidir de forma profunda en ning&uacute;n sector social sin la elaboraci&oacute;n, difusi&oacute;n y cambio simb&oacute;lico a partir de un discurso-s&iacute;ntesis. Tal discurso s&oacute;lo puede existir en lo cotidiano de las mayor&iacute;as desorganizadas a trav&eacute;s de la acci&oacute;n comunicacional. <\/p>\n<p><strong>Discurso-s&iacute;ntesis y conclusi&oacute;n <br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa materia prima donde se materializa el Poder Popular necesita de la recomposici&oacute;n de este tejido social, realizada a partir de objetivos comunes y enemigos comunes, pudiendo reforzar o volver a crear formas actuales de lucha de clases. El empleo de los supuestos de la interdependencia de las esferas Econ&oacute;mica, Pol&iacute;tica e Ideol&oacute;gica apunta a un an&aacute;lisis donde los diferentes temas confluyen para una posible nueva acumulaci&oacute;n de fuerzas. Se superan as&iacute; las premisas de una falsa pol&eacute;mica, porque las cuestiones que en teor&iacute;a estar&iacute;an separadas en el an&aacute;lisis y en el discurso practicado hoy se ver&iacute;an confluyendo a partir de la posibilidad de un discurso-s&iacute;ntesis y de una meta palpable a largo plazo (el Poder Popular a trav&eacute;s de la Democracia Participativa, Directa, Sustantiva y Deliberativa). <\/p>\n<p>Recrear estas formas de lucha de clases, practicando la lucha reivindicativa junto con la extracci&oacute;n de parcelas de poder bajo el control de la oligarqu&iacute;a a favor del pueblo organizado, puede implicar situaciones l&iacute;mite tanto para el sistema pol&iacute;tico como para la concepci&oacute;n de democracia representativa. Por eso es que este analista, dentro del rigor necesario, se ve tambi&eacute;n como parte del instrumental de incidencia hacia la radicalizaci&oacute;n democr&aacute;tica. <\/p>\n<p>As&iacute; vamos contribuyendo con un granito de arena en el mundo de las ideas y de los an&aacute;lisis de mayor aliento. Lo que aspiramos es al aumento de participaci&oacute;n de las mayor&iacute;as y que se vayan dando formas reales para que los sectores de clases oprimidas tomen parte en las decisiones fundamentales de las sociedades concretas donde viven. <\/p>\n<p>\nEste art&iacute;culo tuvo su versi&oacute;n en castellano originalmente publicada y distribuida por el <a href=\"http:\/\/www.barometro-internacional.org\/\">Bar&oacute;metro Internacional<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La democracia directa tiene como su combustible a la participaci\u00f3n ciudadana, arrancando todas las parcelas de poderes posibles de las manos de intermediarios profesionales y oligarqu\u00edas partidarias. 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