{"id":1335,"date":"2010-11-08T22:47:36","date_gmt":"2010-11-08T22:47:36","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1335"},"modified":"2010-11-08T22:47:36","modified_gmt":"2010-11-08T22:47:36","slug":"reflexiones-inmediatas-despues-de-la-victoria-de-dilma-rousseff","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=1335","title":{"rendered":"Reflexiones inmediatas despu\u00e9s de la victoria de Dilma Rousseff"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/dilma vence.jpg\" title=\"La ex-guerrillera y mujer divorciada se eligi\u00f3 para comandar el Poder Ejecutivo de la quinta mayor econom\u00eda del mundo - Foto:SBT World \" alt=\"La ex-guerrillera y mujer divorciada se eligi\u00f3 para comandar el Poder Ejecutivo de la quinta mayor econom\u00eda del mundo - Foto:SBT World \" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">La ex-guerrillera y mujer divorciada se eligi\u00f3 para comandar el Poder Ejecutivo de la quinta mayor econom\u00eda del mundo<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:SBT World <\/small><\/figure>\n<p>04 de noviembre, de la Vila Setembrina del Rio Grande, Bruno Lima Rocha y Rafael Cavalcanti<\/p>\n<p>Hace pocos d&iacute;as, la economista y militante del Partido de los Trabajadores (PT) Dilma Rousseff fue electa primera mujer presidente del Brasil, confirmando as&iacute; el t&iacute;tulo de heredera pol&iacute;tica de Luiz In&aacute;cio Lula da Silva. La derrota de la tradicional asociaci&oacute;n entre neoliberales, unos respondiendo al Partido de la Social Democracia Brasile&ntilde;a (PSDB) y los neoliberales del Dem&oacute;crata (DEM), representada por la figura del candidato a la Presidencia Jos&eacute; Serra, demuestra un nuevo arreglo pol&iacute;tico y de parcelas del poder en el Brasil. Sin embargo, la elecci&oacute;n de Dilma no significa necesariamente un avance para la izquierda.<\/p>\n<p>Lejos de eso. La coalici&oacute;n de diez partidos alrededor del PT, que incluye el Partido del Movimiento Democr&aacute;tico Nacional (PMDB) del electo vicepresidente Michel Temer, representa por s&iacute; sola el amplio margen de negociaci&oacute;n y el abandono de perspectivas hist&oacute;ricas del reformismo radical de los a&ntilde;os 80. &iquest;Y ahora? <\/p>\n<p>El pensamiento socializante brasile&ntilde;o tiene algunas constataciones relevantes, para las cuales aportamos nuestro grano de arena en esta reflexi&oacute;n. Tuvimos dos novedades en este pleito, dos de entre varias. Se eligi&oacute; una ex-guerrillera y mujer divorciada para comandar el Poder Ejecutivo de la quinta mayor econom&iacute;a del mundo y pa&iacute;s l&iacute;der latino-americano de la G-20. No es poca cosa, o no lo ser&iacute;a. Y esta misma operadora pol&iacute;tica, con gran capacidad de ejecuci&oacute;n de agenda, se vio llevada a abandonar temas de convicci&oacute;n consensual con lo que resta de las izquierdas de perfil militante en el Brasil. <\/p>\n<p>En t&eacute;rminos de reivindicaci&oacute;n inmediata, el 3er Programa Nacional de Derechos Humanos, documento que Lula no firm&oacute;, trazar&iacute;a un entendimiento com&uacute;n entre los que entienden &ndash;a&uacute;n dentro del aparato de Estado- como prioridad la divisi&oacute;n de recursos y de poder. Esto porque el programa trata del fortalecimiento de la agricultura familiar, derechos de minor&iacute;as, revisi&oacute;n de beneficios a los adeptos de la dictadura militar, control social de los medios, entre otros puntos. Pues bien, esta misma pieza consensual e inmediata fue refutada, negada, alejada, retirada de pauta por parte de la candidata. En la punta del problema, el tema del aborto, que entr&oacute; por la puerta del fondo a trav&eacute;s de los sensacionalismos pol&iacute;ticos y de los poderes de veto del oscurantismo nacional. <\/p>\n<p>No se qued&oacute; ah&iacute;. La alianza de la tolda pol&iacute;tica de Luiz In&aacute;cio tuvo la &ldquo;sabidur&iacute;a&rdquo; electoral de arreglarse con aquellos que sirvieron, en su propia iniciaci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica, de objeto de odio en la figura del enemigo visible. Sabemos que es pesado, pero es inevitable recordar el apoyo de oligarcas casi siempre envueltos en esquemas de corrupci&oacute;n, como los peemedebistas (adherentes del PMDB, una conformaci&oacute;n de intereses de oligarcas estaduales) Jos&eacute; Sarney, Romero Juc&aacute;, Renan Calheiros &amp; Cia; o el refuerzo de opini&oacute;n de operadores pro-dictadura como el ex-ministro de Hacienda, de Agricultura y de Planificaci&oacute;n de los militares, Ant&ocirc;nio Delfim Netto y de agentes econ&oacute;micos como los l&iacute;deres del mercado financiero, materializado en los bancos (Federaci&oacute;n Brasile&ntilde;a de Bancos), en la industria automovil&iacute;stica (Asociaci&oacute;n Nacional de los Fabricantes de Veh&iacute;culos Automotores) y en las transnacionales y mega-conglomerados nacionales de telecomunicaciones (Sindicato Nacional de las Empresas de Telefon&iacute;a y del Servicio M&oacute;vil Celular y Personal) capitaneados en el Brasil por la Telef&oacute;nica de Espa&ntilde;a y en la fusi&oacute;n absurda que se dio entre las operadoras Brasil Telecom y Oi una elevada concentraci&oacute;n de mercado, seguida por la compraventa de parte de la nueva super-empresa por personas de Portugal Telecom. <\/p>\n<p>No par&oacute; all&iacute;. En los medios, frente de batalla prioritaria en el embate pol&iacute;tico-electoral, se abri&oacute; un vac&iacute;o entre los l&iacute;deres del oligopolio nacional de las comunicaciones. De un lado, las familias Marinho (Organizaciones Globo), Mesquita (peri&oacute;dico O Estado de S&atilde;o Paulo), Frias (peri&oacute;dico Folha de S&atilde;o Paulo) y Civita (Editora Abril-Naspers) se alineaban con Serra. Del otro, grupos del porte de la Iglesia Universal del Reino de Dios (Red Record), de la Telef&oacute;nica de Espa&ntilde;a (portal Terra), del periodista Mino Carta (Carta Capital), del Grupo Tres (Revista Isto&eacute;) y de parcela del patronato de la radiodifusi&oacute;n (entre la Asociaci&oacute;n Brasile&ntilde;a de Emisoras Radio y Televisi&oacute;n &#8211; liderada por la Globo &#8211; y la Asociaci&oacute;n Brasile&ntilde;a de Radiodifusi&oacute;n &#8211; liderada por la Red Bandeirantes, de la familia Saad), se alineaban con Dilma. <\/p>\n<p>Resaltamos este aspecto, pues la lucha pol&iacute;tica migr&oacute; hacia el espacio medi&aacute;tico, que de p&uacute;blico poco o nada tiene, y la coalici&oacute;n gubernista, pragm&aacute;ticamente, opt&oacute; por la soluci&oacute;n del ex-presidente populista Get&uacute;lio Vargas encontrando su &ndash;en este caso, sus&ndash; Samuel Weiner, periodista brasile&ntilde;o famoso por defender al jefe del Ejecutivo de la &eacute;poca (que recibi&oacute; pr&eacute;stamos espec&iacute;ficos para crear una cadena nacional de peri&oacute;dicos, la extinta por los militares, &Uacute;ltima Hora). Podr&iacute;amos seguir narrando las composiciones con agentes econ&oacute;micos l&iacute;deres de los respectivos oligopolios del capitalismo existente en el Brasil, pero basta resaltar el perfil agro-exportador del Brasil y la relaci&oacute;n m&aacute;s que promiscua entre el Ministerio de Agricultura y el latifundio, donde el concepto de agro-negocio &ndash;comandado por las transnacionales industriales y grandes propietarios de tierra&ndash; est&aacute; en el centro de las preocupaciones del gobierno Lula para el sector primario. <\/p>\n<p><strong>M&aacute;s all&aacute; del sectarismo, &iquest;por qu&eacute; estamos peor organizados? <\/p>\n<p><\/strong>Lo que nos asusta es el lado de ac&aacute; del mostrador. Lula deja el poder consiguiendo una proeza paradojal. Ser&iacute;a incorrecto decir que los brasile&ntilde;os y brasile&ntilde;as viven en condiciones peores que hace ocho a&ntilde;os. No ser&iacute;a justo. A la vez, ser&iacute;a tan o m&aacute;s incorrecto afirmar que las fuerzas sociales, muchas de ellas a&uacute;n tributarias del mismo proceso de reivindicaciones y protagonismo de lucha popular de los a&ntilde;os 80, la misma matriz del PT y su l&iacute;der hist&oacute;rico, est&aacute;n m&aacute;s articulados. <\/p>\n<p>Nuestras entidades y movimientos populares est&aacute;n peor organizados, movilizan menos, se milita menos. Existe un distanciamiento mayor entre dirigentes y bases. No hay una entidad que sea transversal a los movimientos (como una central o confederaci&oacute;n sindical m&aacute;s a la izquierda y libre de las pr&aacute;cticas del viciado aparatismo y de la disputa sectaria de corrientes). <\/p>\n<p>El propio Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) pierde su capacidad de liderazgo de la lucha popular una vez que se desvanece en posiciones tenues y amenas, terminando por ir al encuentro del Gobierno Federal y del &ldquo;mejorismo&rdquo;, t&eacute;rmino usado para la opci&oacute;n del que avanza al menos un poco. Para quien juzga que exageramos, sugerimos que lean los debates en la interna del peri&oacute;dico Brasil de Fato (defensor de las candidaturas de Lula y Dilma) o simplemente converse con la militancia detentadora de alg&uacute;n nivel de responsabilidad. <\/p>\n<p>Electoralmente, los &iacute;ndices fueron m&iacute;nimos. Partidos tipo copias del PT de los anos &rsquo;80, como el Partido Socialismo y Libertad (PSOL, estilo frente popular), o los trotskistas, Partido Socialista de los Trabajadores Unificados (PSTU), Partido de la Causa Obrera (PCO) y Partido Comunista Brasilero (PCB, ex l&iacute;nea de Mosc&uacute;) no son la misma cosa. Poseen diferencias de or&iacute;genes pol&iacute;ticos (resalt&aacute;ndose el PCB) y tampoco representan alguna forma de consenso de la izquierda que a&uacute;n cree en la v&iacute;a electoral. Sus resultados ni siquiera pasan del 1% de las intenciones de voto y el escrutinio no vino acompa&ntilde;ado de un avance de las luchas sociales a ser galvanizadas a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n en las reglas de la democracia de tipo liberal y representativo. Es dif&iacute;cil crecer electoralmente en coyunturas de poca o ninguna movilizaci&oacute;n y donde la tensi&oacute;n social est&aacute; ausente de la pol&iacute;tica. <\/p>\n<p>Ya de la parte de las organizaciones pol&iacute;ticas que no optan por la v&iacute;a electoral dentro del sistema &ndash; siendo esta la opci&oacute;n de estos dos analistas &#8211; lo que se ve es una gran oportunidad de crecimiento cualitativo, donde sea expl&iacute;cito un proyecto pol&iacute;tico para el cort&iacute;simo y corto plazo (dos y cuatro a&ntilde;os, respectivamente). Ser&aacute; necesaria una madurez de otro tipo, cuando las minor&iacute;as activas tengan que comprender que la sensaci&oacute;n popular es que sus vidas mejoraron y, a la vez, los proyectos de poder de transformaci&oacute;n profunda est&aacute;n m&aacute;s distantes de lo que estaban a finales de los a&ntilde;os 80. Como uno solo, el movimiento popular brasile&ntilde;o est&aacute; mucho m&aacute;s confuso de lo que estaba en la segunda mitad de los a&ntilde;os 90, en pleno auge del neoliberalismo y de la Era Fernando Henrique Cardoso (PSDB\/DEM). <\/p>\n<p>Se trata de una paradoja de dif&iacute;cil comprensi&oacute;n para quien tiene prisa, y es dif&iacute;cil hacer pol&iacute;tica apresuradamente. De un lado la masificaci&oacute;n reivindicativa se complica, una vez que la sociedad como uno todo (incluyendo los sectores de clase tradicionalmente organizados) est&aacute; m&aacute;s desorganizada, fragmentada y dispersa. Del otro, el romper con las pr&aacute;cticas viciadas y el manifestar una cultura pol&iacute;tica distinguida puede y viene atrayendo significativamente militantes con trayectoria inmaculada y que no concuerdan con las v&iacute;as del legalismo-reformista (como la ilusi&oacute;n de hacer pol&iacute;tica radical a trav&eacute;s del Poder Judicial y del Ministerio P&uacute;blico). <\/p>\n<p>Menos a&uacute;n con el reparto de puestos de poder junto a enemigos hist&oacute;ricos (como ejemplo, la leva de representantes de la dictadura militar presentes en los ocho a&ntilde;os de Lula), y con el espacio enorme dado y garantizado a sectores oriundos del sistema corporativo (como la Fuerza Sindical, la Central General de los Trabajadores del Brasil &#8211; CGTB y la recalcitrante Uni&oacute;n General de los Trabajadores-UGT). La fractura sindical que lleva a construir la Central de los Trabajadores y Trabajadoras del Brasil (CTB) es declaradamente una disputa por recursos derivados de la legalizaci&oacute;n de las centrales sindicales y refleja tambi&eacute;n una aproximaci&oacute;n &ndash;en funci&oacute;n de clivaje electoral &ndash; del Partido Comunista del Brasil (PC do B) y del Partido Socialista Brasile&ntilde;o (PSB). Romper con estas pr&aacute;cticas es algo muy factible. La lucha sindical abre un oc&eacute;ano de perspectivas de crecimiento con calidad de la militancia reclutada y es posible hacer de esta una v&iacute;a que d&eacute; ox&iacute;geno para las agrupaciones m&aacute;s a la izquierda y program&aacute;ticamente distante de las urnas. <\/p>\n<p><strong>Apuntando conclusiones<\/strong> <\/p>\n<p>Es duro admitir que la guerrillera que cay&oacute; de pie y no habl&oacute; bajo tortura, resistiendo con dignidad los suplicios de una dictadura militar, no representa siquiera un proyecto reformista. Es m&aacute;s duro a&uacute;n admitir que esta misma persona, una mujer, representa por s&iacute; s&oacute;lo una quiebra de paradigma. Y, por fin, lo m&aacute;s duro de todo es percibir la forma como se gobern&oacute; en los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os y cu&aacute;nto &eacute;sta pr&aacute;ctica pol&iacute;tica est&aacute; distante de la tensi&oacute;n social necesaria para aumentar los niveles de organizaci&oacute;n popular para poder, de hecho, acumular fuerzas rumbo a un cambio profundo. Lula tiene m&aacute;s del 80% de aprobaci&oacute;n y esto no implica (ni podr&iacute;a implicar) una gui&ntilde;ada a la izquierda del pueblo brasile&ntilde;o. Repetimos, es hora de reflejar y buscar la consistencia a trav&eacute;s de un crecimiento cualitativo, rompiendo con la cultura pol&iacute;tica viciada y dirigista. <\/p>\n<p>Entender este momento y hacer pol&iacute;tica para &eacute;l es una actitud constructiva. Es diferente de afirmar que el &ldquo;mejorismo&rdquo; de la coalici&oacute;n de centro-izquierda es id&eacute;ntico a la histeria conservadora y reaccionaria de la coalici&oacute;n de centro-derecha. Afirmar eso ser&iacute;a incorrecto y absurdo. Los proyectos que llegaron al segundo turno no son id&eacute;nticos, y aunque a trav&eacute;s de Dilma las pol&iacute;ticas sociales permanezcan, es preciso tener la firmeza y la madurez para asumir que hay gobiernos de turno que mejoran la vida de las mayor&iacute;as y no construyen proyectos de poder para que estas mismas mayor&iacute;as sean due&ntilde;as de sus destinos. Este es el caso brasile&ntilde;o y continuar&aacute; si&eacute;ndolo en los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os. <\/p>\n<p>Si el objetivo determina el m&eacute;todo seg&uacute;n las condicionalidades, los sesenta d&iacute;as restantes del a&ntilde;o sirven para generar la reflexi&oacute;n necesaria acerca de las condiciones de existencia y expansi&oacute;n de la propuesta que lleva a organizar desde abajo, acumulando fuerzas &ndash;a trav&eacute;s de la lucha popular en su forma directa- en el sentido de la radicalizaci&oacute;n de la democracia a trav&eacute;s de su forma directa y participativa, socializando recursos y poder entre las mayor&iacute;as. Hacer oposici&oacute;n desde la izquierda no es tarea f&aacute;cil. Hay mucho trabajo por delante.<\/p>\n<p>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en el site <a href=\"http:\/\/www.barometro-internacional.org\/\">Bar&oacute;metro Internacional<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ex-guerrillera y mujer divorciada se eligi\u00f3 para comandar el Poder Ejecutivo de la quinta mayor econom\u00eda del mundo Foto:SBT World 04 de noviembre, de la Vila Setembrina del Rio Grande, Bruno Lima Rocha y Rafael Cavalcanti Hace pocos d&iacute;as, la economista y militante del Partido de los Trabajadores (PT) Dilma Rousseff fue electa primera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1335","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1335"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1335\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}