{"id":1391,"date":"2011-02-21T11:38:26","date_gmt":"2011-02-21T11:38:26","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=1391"},"modified":"2011-02-21T11:38:26","modified_gmt":"2011-02-21T11:38:26","slug":"la-revolucion-egipcia-abre-un-oceano-de-posibilidades-en-el-mundo-arabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=1391","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n egipcia abre un oc\u00e9ano de posibilidades en el mundo \u00e1rabe"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/EgyptFree.jpg\" title=\"Para los intereses del Imperio en la regi\u00f3n, perder Egipto es tan complicado \u2013o m\u00e1s\u2013  que perder Arabia Saud\u00ed. Y, para perder el pa\u00eds de Nasser, este tiene que dejar de ser el Estado que se alineara con Israel y EUA despu\u00e9s de los acuerdos de Camp David. - Foto:Kaboom Magazine\" alt=\"Para los intereses del Imperio en la regi\u00f3n, perder Egipto es tan complicado \u2013o m\u00e1s\u2013  que perder Arabia Saud\u00ed. Y, para perder el pa\u00eds de Nasser, este tiene que dejar de ser el Estado que se alineara con Israel y EUA despu\u00e9s de los acuerdos de Camp David. - Foto:Kaboom Magazine\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">Para los intereses del Imperio en la regi\u00f3n, perder Egipto es tan complicado \u2013o m\u00e1s\u2013  que perder Arabia Saud\u00ed. Y, para perder el pa\u00eds de Nasser, este tiene que dejar de ser el Estado que se alineara con Israel y EUA despu\u00e9s de los acuerdos de Camp David.<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:Kaboom Magazine<\/small><\/figure>\n<p>21 de frebero, de la Vila Setembrina del Rio Grande, Bruno Lima Rocha y Rafael Cavalcanti<\/p>\n<p>Independiente de los rumbos pol&iacute;ticos de T&uacute;nez y Egipto, estas revueltas convocadas como una mezcla de pobladas y redes de Internet abrieron cancha para que el pueblo ocupe un lugar en la gran pol&iacute;tica de esta macro-regi&oacute;n. Como quien tuvo una modesta militancia en el Comit&eacute; por la Liberaci&oacute;n de la Presa Pol&iacute;tica Brasile&ntilde;a-Palestina Lamia Maruf Hassan, en la primera mitad de la d&eacute;cada del &rsquo;90, nos sentimos m&aacute;s que gratificados con tales acontecimientos. Ojala que venga la victoria de las mayor&iacute;as, aunque sea puntual con el derrocamiento en las calles de las dictaduras de toda y cualquier especie, tambi&eacute;n en Argelia, Libia, Yemen, Bahrein, Siria, Jordania y en los dem&aacute;s pa&iacute;ses del Mundo &Aacute;rabe. No hay conflicto entre derrotar a los gobiernos autocr&aacute;ticos y mon&aacute;rquicos y dar el combate al Imperio y a sus t&iacute;teres. Es justo lo contrario.<\/p>\n<p>Cuando un joven tunecino se autoinmol&oacute; como prueba extrema de protesta contra la dictadura de Ben-All&iacute;, encendi&oacute; una centella que una vez mediatizada, puso fuego a toda la regi&oacute;n. Lo comenz&oacute; en T&uacute;nez en 14 de enero fue un acto extremo de decir &ldquo;&iexcl;Basta!&rdquo;. En la punta de la estructura de poder del pa&iacute;s, una polic&iacute;a corrupta y abusando de autoridad opera contra el orgullo de un hombre de poca edad, ejerciendo una sub-funci&oacute;n de vendedor de frutas en la b&uacute;squeda de la supervivencia, no pudiendo vivir de sus a&ntilde;os de estudio y menos a&uacute;n del entorno de ideas que en las instituciones educacionales lo cercaban. Este joven era uno de millones en aquel pa&iacute;s, y uno entre miles de millones en el mundo &aacute;rabe. <\/p>\n<p>Mientras son escritas estas l&iacute;neas, el poder a&uacute;n se disputa en el Centro de Cairo, en Argel, en Yemen a la moda b&iacute;blica, a base de pedradas. El Egipto victorioso de hoy y el T&uacute;nez que a&uacute;n arde en las calles, son la prueba viva de que la capacidad de movilizaci&oacute;n es un factor decisivo en los rumbos pol&iacute;ticos de un pa&iacute;s. Al contrario de lo que acostumbra predicar la visi&oacute;n com&uacute;n, la calma en la sociedad equivale a la perpetuaci&oacute;n de esferas m&iacute;nimas de participaci&oacute;n, exagerando la presencia de peque&ntilde;os grupos de inter&eacute;s y fracciones de clases dominantes. <\/p>\n<p>Es esencial notar el factor de los m&aacute;rgenes de maniobra de cada operador pol&iacute;tico en escenarios tan complejos y de realismo pol&iacute;tico como el Magreb y el Norte de la &Aacute;frica, adem&aacute;s del Oriente Medio y la Pen&iacute;nsula Ar&aacute;bica. Egipto es el fiel de la balanza, conforme estos mismos analistas ya escribieron antes de las piedras volaran. Tambi&eacute;n hab&iacute;amos evaluado &ndash;en el aire&ndash; que si aconteciera la ca&iacute;da de Mubarak, ser&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de los pactos combinados a la manera del Pacto de la Moncloa espa&ntilde;ol. El impasse pol&iacute;tico que result&oacute; en la ca&iacute;da del odiado heredero del tambi&eacute;n traidor a la causa &aacute;rabe Anwar El-Sadat (eliminado f&iacute;sicamente en 1981 por mudjahiddins de la Hermandad Musulmana) inflamar&iacute;a a Marruecos, y a&uacute;n m&aacute;s a T&uacute;nez, Yemen, Jordania y en menor escala la Siria de los Assad Alau&iacute;. La lucha argelina ser&iacute;a -y contin&uacute;a siendo- una inc&oacute;gnita en la regi&oacute;n. En el panorama del odio popular alimentado tambi&eacute;n por la prohibici&oacute;n de organizaciones fundamentalistas, est&aacute; la Argelia de la Nomenklatura de los veteranos de la FLN, arrepentidos de la herencia pol&iacute;tica de los a&ntilde;os de Ben Bella y Cia. Pero, como tambi&eacute;n preve&iacute;amos (en comentarios radiof&oacute;nicos), los factores concomitantes del poder en Egipto no resbalar&iacute;an de las manos como aconteci&oacute; en T&uacute;nez. Los m&aacute;s de 300 asesinados y las batallas de la Plaza Tahrir dan carne viva a la hip&oacute;tesis comprobada. <\/p>\n<p>En las redacciones del Occidente, la griter&iacute;a tambi&eacute;n lleg&oacute; &ldquo;descubriendo&rdquo; que las fuerzas de seguridad y represi&oacute;n dedicadas a secuestrar sospechosos &ndash;sin ning&uacute;n procesamiento legal&ndash; tambi&eacute;n se dedican a reprimir periodistas y comunicadores. En este grupo entraron activistas de la Web egipcios, un ejecutivo de Google y decenas de hombres y mujeres de los medios, incluyendo profesionales brasile&ntilde;os. Lo &ldquo;curioso&rdquo; es la ausencia de analog&iacute;as comparativas &ndash;t&eacute;cnicas b&aacute;sicas de estudios de profundidad y reportajes de an&aacute;lisis &ndash; cuando nadie de &ldquo;peso&rdquo; en las industrias de comunicaci&oacute;n del Brasil toma el coraje de decir la verdad. Es regla de cualquier an&aacute;lisis institucional. La misma fuerza represora y operadora de los designios del Ejecutivo es tambi&eacute;n la espina dorsal del crimen, de la violencia entre las mayor&iacute;as y en el nuevo r&eacute;gimen ser&aacute; parte de la basura autoritaria a reciclar, migrando de la represi&oacute;n pol&iacute;tica al crimen organizado por dentro del aparato de Estado. &iquest;Por qu&eacute; la polic&iacute;a y la inteligencia egipcias, fieles a Mubarak, leales al Departamento de Estado, a la agencias de espionaje de los EUA y de Israel, habr&iacute;an de tener un comportamiento diferente frente de los reporteros extranjeros? <\/p>\n<p>Fueron estas mismas fuerzas y con esa mentalidad de desprecio a la inteligencia popular lo que llev&oacute; al Ejecutivo a buscar una salida desesperada. Tal vez en con la intenci&oacute;n de causar conmoci&oacute;n por el caso, generando inseguridad en la espina dorsal de la oficialidad en condici&oacute;n de mando de tropas y del generalato del consejo militar, Mubarak realiz&oacute; una maniobra cl&aacute;sica a lo largo de su ca&iacute;da. El empleo de funcionarios, polic&iacute;as y operarios de los &oacute;rganos de seguridad, adem&aacute;s de trabajadores aleatorios -y aislados socialmente- para elevar los niveles de enfrentamiento, dando a entender hacia el exterior que habr&iacute;a un riesgo concreto de guerra civil y una total desorganizaci&oacute;n social. El efecto se dio al contrario, intensificando los &aacute;nimos de quienes estaba en las calles y aumentando la presencia de manifestantes y redes de apoyo. <\/p>\n<p>Aunque con intensidades distintas, hay elementos comunes entre las rebeliones populares tunecinas y egipcias, comenzando con la comparaci&oacute;n de las victorias parciales, por conseguir derrumbar el jefe del Ejecutivo, proscribir parcialmente al bando de gobierno y marcar elecciones sin prohibici&oacute;n de una serie de partidos pol&iacute;ticos. Ambos pa&iacute;ses donde se obtuvo esta conquista parcial contra dictaduras corruptas, represivas y pro-occidentales son rep&uacute;blicas &ndash;al menos en la denominaci&oacute;n formal&ndash; aunque con muy poca independencia y autonom&iacute;a entre los poderes. No deja de ser un punto positivo &ndash;la condici&oacute;n republicana&ndash; considerando la cuesti&oacute;n-llave de aumentar los m&aacute;rgenes de maniobra para derrumbar la tiran&iacute;a. Tal estatuto republicano no se encuentra en las monarqu&iacute;as marroqu&iacute;, saudita y jordana. Es de suponerse una menor circulaci&oacute;n de ideas igualitarias, o de &ldquo;nacionalidad&rdquo; (en el sentido del Estado-naci&oacute;n como instituci&oacute;n que atiende a todos) en las monarqu&iacute;as desp&oacute;ticas con base familiar y tribal. <\/p>\n<p>Como punto poco o nada positivo &ndash;llegando a poner en duda de este mismo estatuto republicano est&aacute; la presencia de las Fuerzas Armadas &ndash;en especial de sus fuerzas terrestres- como Poder fiador del orden y de la transici&oacute;n, de modo de no fragmentar las garant&iacute;as de &uacute;ltima instancia de un Estado. Hubo la preservaci&oacute;n de estas fuerzas en el T&uacute;nez y lo mismo ocurre en Egipto. El orgullo &ldquo;nacional&rdquo; de una fuerza que tuvo como mejor logro el empate de 1973 con Israel, mantenido con recursos del Imperio y que tambi&eacute;n se dedica a reprimir y controlar la frontera con Gaza. Son 460 mil profesionales militares, afianzados en las garant&iacute;as de la transici&oacute;n y de la integridad institucional &ndash;de aquello que existe como remedo de Estado&ndash; en bases laicas. <\/p>\n<p>Del otro lado de la historia para levantar hip&oacute;tesis de arreglos complejos y salidas no laicas est&aacute; la presencia de islamitas &ndash;jihadistas o no&ndash; y espec&iacute;ficamente en el caso del Egipto, la muy respetable y ahora &ldquo;reciclada&rdquo; Hermandad Musulmana. Hay combustible de retro-alimentaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los vecinos del integrismo sunita del Ham&aacute;s. Abundan veteranos afganos, voluntarios fundamentalistas que fueron a luchar en el Afganist&aacute;n ocupado por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, fruto de la coordinaci&oacute;n de la red de Bin Laden con las estructuras capilares de la fe y con la triangulaci&oacute;n promovida por la CIA. Es sabido, p&uacute;blico y notorio, tanto el efecto boomerang que estos veteranos tuvieron en el montaje de estas redes fundamentalistas en el norte de la &Aacute;frica (con mayor &eacute;nfasis en la d&eacute;cada del 90 del siglo pasado, cuando fuerzas pol&iacute;ticas fundamentalistas ganar&iacute;an en el voto elecciones egipcias y argelinas) &ndash;esto sin hablar en el propio Pakist&aacute;n, al borde de una guerra civil&ndash; o el odio visceral de los altos mandos de inteligencia y represi&oacute;n leales a sus gobiernos desp&oacute;ticos y autoritarios &ndash;aliados de los EUA, como Jordania y el propio Egipto&ndash; para con estas mismas redes y sus respectivos veteranos afganos. <\/p>\n<p>Espec&iacute;ficamente en el caso egipcio, se nota (a&uacute;n a la distancia) que la Hermandad Musulmana tal vez sea hoy la &uacute;nica fuerza por fuera del aparato de Estado (al menos, fuera de los centros decisorios del gobierno nacional) con capilaridad y estructura permanente en toda la sociedad, fruto de presencia y penetraci&oacute;n entre las masas movilizadas. Otras fuerzas de inmediato ser&iacute;an alguna disidencia de dentro del propio (ex) gobierno Mubarak y, por supuesto, el Consejo Militar del ej&eacute;rcito que dio soporte a Nasser y desde 1978 tiene su presupuesto parcial o totalmente cubierto por el Pent&aacute;gono. <\/p>\n<p><strong>Algunas gotas en el oc&eacute;ano de posibilidades <br \/>\n<\/strong><br \/>\nDe un oc&eacute;ano de posibilidades, destacamos tres proyecciones hasta el advenimiento de la promesa de elecciones en septiembre pr&oacute;ximo. Es innegable que el referido ej&eacute;rcito a&uacute;n opera como fiel de la balanza interna. El sube-y-baja puede pendular para la propuesta que atraviesa toda la regi&oacute;n, que est&aacute; dentro del mundo &aacute;rabe retornando a la propuesta de la Umma pan-isl&aacute;mica, lejos del pan-arabismo nacionalista (tipo tercermundismo poco o nada alineado) y con dos polos concurrentes. Un sunita, por dentro de la red (Al Qaeda) y otro chi&iacute;ta, polo &eacute;ste llegado del Estado l&iacute;der, Ir&aacute;n. Esta misma ausencia de referencia &aacute;rabe se nota en la ausencia justamente de un Estado l&iacute;der y &aacute;rabe, como en su tiempo lo fueron tanto Egipto como Argelia. El tono discursivo y la ayuda material concreta provienen de un Estado con r&eacute;gimen casi teocr&aacute;tico (Ir&aacute;n), no-&aacute;rabe, pero con una pol&iacute;tica externa m&aacute;s aceitada en el tono del discurso antiimperialista y anti-occidental. En el caso de Palestina, el apoyo dado expl&iacute;citamente al gobierno de Gaza del Ham&aacute;s da pruebas de la visi&oacute;n de la pol&iacute;tica externa iran&iacute;, m&aacute;s all&aacute; del sectarismo religioso, operando como un agente con poderes de veto en toda el &aacute;rea. <\/p>\n<p>Las argumentaciones de an&aacute;lisis de coyuntura basadas en trayectorias hist&oacute;rico-estructurales de agentes y entorno de la pol&iacute;tica egipcia nos llevan a un c&aacute;lculo bastante simple. Para los intereses del Imperio en la regi&oacute;n, perder Egipto es tan complicado &ndash;o m&aacute;s&ndash; que perder Arabia Saud&iacute;. Y, para perder el pa&iacute;s de Nasser, este tiene que dejar de ser el Estado que se alineara con Israel y EUA despu&eacute;s de los acuerdos de Camp David. Mubarak debe sus treinta a&ntilde;os al frente del mayor de los pa&iacute;ses &aacute;rabes a este alineamiento que motiv&oacute; la acci&oacute;n de eliminaci&oacute;n f&iacute;sica del sucesor de Gamal Andel Nasser, Anwar El Sadat. Considerando tal opci&oacute;n fuera de las posibilidades (lo que ser&iacute;a el mejor de los mundos para el Imperio), el &ldquo;menos peor&rdquo; de los mundos ser&iacute;a una propuesta modernizadora e institucionalista, venida de las fuerzas armadas y de fuerzas pol&iacute;ticas nuevas, surgidas de la movilizaci&oacute;n masiva y alimentadas por las redes sociales. Ya el peor de los mundos (para el Imperio) ser&iacute;an elecciones ganadas por los fundamentalistas (aunque ponderados, como es el caso de la casi centenaria Hermandad Musulmana) o una alianza de tipo laica y antioccidental. <\/p>\n<p>La unidad de los pueblos &aacute;rabes depende hoy necesariamente del derrumbe de gobiernos autoritarios, mon&aacute;rquicos-autocr&aacute;ticos y esencialmente represores y corruptos. Existiendo la composici&oacute;n de nuevas fuerzas &ndash;de tipo secular&ndash; que se acercar&iacute;an de la izquierda Palestina actual (diminuta, pero con la coherencia interna necesaria para asegurar su condici&oacute;n de existencia) estas necesariamente pasar&iacute;an por el acumular de experiencias en las victorias y embates en las calles de T&uacute;nez y El Cairo. Esto en el corto plazo no brota de lo concreto, pues organizar una fuerza pol&iacute;tica pan-&aacute;rabe es un desaf&iacute;o superior a convocar gente airada a trav&eacute;s de redes sociales del Internet. <\/p>\n<p>En el ocaso de la dictadura pro-occidente y anti&aacute;rabe, tuvieron fuerza fundamental las estructuras sindicales y movimientos de tipo juventud. En el caso egipcio, los sindicatos vinculados al servicio p&uacute;blico y el Movimiento Juvenil 6 de Abril tuvieron heroica presencia y una buena capacidad de convocatoria. En general, en el vac&iacute;o pol&iacute;tico de la representaci&oacute;n formal, de estas fuerzas puede surgir un nuevo espacio de estructuras organizativas de tipo secular y con arraigo &ndash;pues de all&aacute; vinieron en los episodios hoy ya &eacute;picos de la Batalla de la Plaza Tahrir. Cualquier expectativa de una renovaci&oacute;n pol&iacute;tica, en el sentido de ratificar derechos y radicalizar la democracia de masas y con intervenci&oacute;n directa de la poblaci&oacute;n, viene de estos espacios de aglutinaci&oacute;n y militancia.<\/p>\n<p>Este art&iacute;culo fue publicado en el site <a href=\"http:\/\/barometro-internacional.org\/\">Bar&oacute;metro Internacional<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los intereses del Imperio en la regi\u00f3n, perder Egipto es tan complicado \u2013o m\u00e1s\u2013 que perder Arabia Saud\u00ed. Y, para perder el pa\u00eds de Nasser, este tiene que dejar de ser el Estado que se alineara con Israel y EUA despu\u00e9s de los acuerdos de Camp David. 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