{"id":903,"date":"2009-01-15T12:28:30","date_gmt":"2009-01-15T12:28:30","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=903"},"modified":"2009-01-15T12:28:30","modified_gmt":"2009-01-15T12:28:30","slug":"cartas-originais-de-jose-de-san-martin-en-castellano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=903","title":{"rendered":"Cartas originais de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, en castellano"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/sanmartin_15_01_2009.jpg\" title=\"Jos\u00e9 de San Martin, libertador do Sul do mundo, cruzou os Andes de a cavalo, combatendo Imp\u00e9rio d Espanha no Pac\u00edfico e no Atl\u00e2ntico. - Foto:\" alt=\"Jos\u00e9 de San Martin, libertador do Sul do mundo, cruzou os Andes de a cavalo, combatendo Imp\u00e9rio d Espanha no Pac\u00edfico e no Atl\u00e2ntico. - Foto:\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">Jos\u00e9 de San Martin, libertador do Sul do mundo, cruzou os Andes de a cavalo, combatendo Imp\u00e9rio d Espanha no Pac\u00edfico e no Atl\u00e2ntico.<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:<\/small><\/figure>\n<p>Esta colet&acirc;nea &eacute; mais um dos artigos que prefiguram o esqueleto de uma futura cadeira de Pensamento Pol&iacute;tico Latino-Americano Cl&aacute;ssico. Os arquivos vem do jornal El Clar&iacute;n, se&ccedil;&atilde;o &quot;especiales\/sanmartin&quot;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por Jos&eacute; de San Mart&iacute;n &#8211; compila&ccedil;&atilde;o de Bruno Lima Rocha<\/p>\n<p>Aspectos Econ&oacute;micos-Financieros de la campa&ntilde;a sanmartiniana <\/p>\n<p>Fuente: Estevez Alfredo y Oscar Horacio Elia. Aspectos Econ&oacute;micos-Financieros de la campana sanmartiniana. &copy; 1961 Buenos Aires p&aacute;gs. 7-9. <\/p>\n<p>En una de sus carta San Mart&iacute;n le dec&iacute;a a Godoy Cruz que Buenos Aires deb&iacute;a ser &quot;el centro de recursos para este ej&eacute;rcito&quot;. En otra le confesaba que era necesario comprender que si la guerra continuaba dos a&ntilde;os m&aacute;s, no habr&iacute;a dinero con que hacerla, y faltando &eacute;ste, la ruina era segura. Para evitar esa situaci&oacute;n sosten&iacute;a que era menester pensar &quot;no en peque&ntilde;o como hasta aqu&iacute;, sino a lo grande&quot;.[&#8230;] La situaci&oacute;n econ&oacute;mico-financiera del Estado a partir de 1816, era de lo m&aacute;s delicada. San Mart&iacute;n apremiaba al Director Supremo con sus constantes pedidos. Pueyrred&oacute;n le dec&iacute;a al Gran Capit&aacute;n. <\/p>\n<p>&quot;Ud. me pide muchas cosas; y yo estoy ahogado por que no tengo fondo con que proporcionarlas; sin embargo, me esforzar&eacute; a todo, y estar&aacute;n prontos tambi&eacute;n los treinta mil pesos en plata para la caja de ese ej&eacute;rcito a principios de octubre&quot;. Tambi&eacute;n le expresaba &quot;la escasez apura a Ud. y a m&iacute; me desespera: no hay aqu&iacute; arbitrios: yo no he podido tomar un peso de mis sueldos para que no falte el alimento a las tropas y dem&aacute;s que trabajan para el estado&quot; y terminaba su misiva con estas significativas palabras: &quot;todos claman y yo me ahogo entre apuros&quot;. <\/p>\n<p>Carta de Pueyrred&oacute;n<\/p>\n<p>Fuente: Busaniche, Jos&eacute; Luis. San Mart&iacute;n vivo. Bs. As. Eudeba, 1963. Serie del Siglo y Medio N57, p&aacute;gs. 52 y 53. <\/p>\n<p>En carta del 2 de noviembre le dice Pueyrred&oacute;n: <\/p>\n<p>&quot;A m&aacute;s de las 400 frazadas van ahora 500 ponchos, &uacute;nicos que se han podido encontrar . . ., est&aacute; dada la orden para que se remitan a usted las mil arrobas de charqui que me pide; para mediados de diciembre, se har&aacute;. Van oficios de reconocimiento de los cabildos de esa y dem&aacute;s ciudades de Cuyo. Van a los despachos de los oficiales. Van todos los vestuarios pedidos y muchas m&aacute;s camisas . . . Van 400 recados. Van hoy, por el correo, en un cajoncito, los dos &uacute;ltimos clarines que se han encontrado. En enero de este a&ntilde;o se remitieron a usted 1389 arrobas de charqui . . . Van los 200 sables de repuesto que me pidi&oacute;. Van 200 tiendas de campa&ntilde;a o pabellones, y no hay m&aacute;s. Va el Mundo. Va el Demonio. Va la Carne. Y yo no s&eacute; c&oacute;mo me ir&aacute; con las trampas en que quedo, para pagarlo todo, a bien que, en quebrando, cancelo cuentas con todos y me voy yo tambi&eacute;n para que usted me d&eacute; algo del charqui que le mando y. . . .! no me vuelva usted a pedir m&aacute;s, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza&quot;. <\/p>\n<p>Y en otra: &quot;Adi&oacute;s mi amado compa&ntilde;ero; estoy formando un derrotero hacia los patagones, para irme con varios amigos, si no salimos bien en la empresa de Chile&quot;. A fines de 1816, estaba San Mart&iacute;n &quot;listo para la de v&aacute;monos&quot;, como &eacute;l mismo lo dijo. El ej&eacute;rcito de los Andes ten&iacute;a 5.200 hombres, 10.000 mulas de silla y carga; 1.600 caballos de pelea para maniobrar en el llano; 600 reses en pie para ser faenadas en el camino; 900 tiros de fusil y carabina; 2.000 de ca&ntilde;&oacute;n a bala; 2.000 de metralla y 600 granadas. Adem&aacute;s todos los aprovisionamientos m&aacute;s necesarios para la campa&ntilde;a. Como le faltaron todav&iacute;a mulas, escribi&oacute; a Guido: <\/p>\n<p>&quot;Si no puedo reunir las mulas que necesito me voy a pie . . . Es menester hacer el &uacute;ltimo esfuerzo en Chile pues si &eacute;sta la perdemos todo se lo lleva el diablo&quot;. <\/p>\n<p>CARTA DE SAN MART&iacute;N A BOL&iacute;VAR <\/p>\n<p>Fuente: Libro: Limen &#8211; revista de orientaci&oacute;n did&aacute;ctica- a&ntilde;o: XVI . N: 64 . Mayo de 1978, Autor: Profesor Eduardo H. Castagnino y Roberto E. Z&uacute;garo Paginas: 51. <\/p>\n<p>Excelent&iacute;simo, Se&ntilde;or Libertador de Colombia, Sim&oacute;n Bol&iacute;var Lima, 29 de Agosto de 1822 <\/p>\n<p>&#8230;&quot;Los resultados de nuestra entrevista no han sido lo que me promet&iacute;a para la pronta terminaci&oacute;n de la guerra. Desgraciadamente, yo estoy &iacute;ntimamente convencido, o que no ha cre&iacute;do sincero mi ofrecimiento de servir bajo sus ordenes con las fuerzas de mi mando, o que mi persona le es embarazosa. Las razones que usted me expuso, de que su delicadeza no le permitir&iacute;a jam&aacute;s mandarme, y que, aun en el caso de que esta dificultad pudiese ser vencida, estaba seguro que el congreso de Colombia no consentir&iacute;a su separaci&oacute;n de la rep&uacute;blica, perm&iacute;tame General le diga, no me han parecido plausibles. La primera se refuta por si misma. En cuanto a la segunda, estoy muy persuadido que la menor manifestaci&oacute;n suya al congreso seria acogida con un&aacute;nime aprobaci&oacute;n cuando se trata de finalizar la lucha en que estamos empe&ntilde;ados, con la cooperaci&oacute;n de usted y la del ejercito de su mando; y que el alto honor de ponerle t&eacute;rmino refulgir&aacute; tanto sobre usted como sobre la rep&uacute;blica que preside&quot;. <\/p>\n<p>Carta del capit&aacute;n de Caparr&oacute;s a San Mart&iacute;n, comisionado por este para el percibo de cantidades a cuenta del empr&eacute;stito&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: San Mart&iacute;n por Bartolom&eacute; Mitre tomo 5 p&aacute;g. 491, 492, 493, 494. <\/p>\n<p>&quot;La mutaci&oacute;n del gobierno ha sido un entorpecimiento para que hasta el d&iacute;a de ayer no haya podido hablar con S.E., mas ha sido a mi satisfacci&oacute;n, no qued&aacute;ndome nada que pudiera decir, e influyese al mas pronto logro de los fines a que V.E. me ha mandado, concluyendo con hacer presente, se hallaban en C&oacute;rdoba detenidos ciento y cincuenta mil pesos, que antes podr&iacute;an ser dirigidos para esa con menos gastos. Mi propuesta no ha dejado de ser admitida y el gobierno trata de ponerla en ejecuci&oacute;n&quot;. <\/p>\n<p>&#8211; Buenos Aires, diciembre 16 de 1818. &#8211; Jos&eacute; Caparr&oacute;s. &#8211; Exemo.Sr.Capit&aacute;n Gral. D. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n. <\/p>\n<p>&quot; Con la mayor eficacia se trabaja para poder juntar la cantidad que V.E. pide, mas hasta el presente no ha entrado en caja un solo medio, y seg&uacute;n me dice el Sr. ministro de hacienda, lo primero que ser&aacute; recogido son cien mil pesos que en libranzas quedaban corrientes esta semana para ser remitidos. Yo espero que por lo restante podr&aacute; lograrce &eacute;l llevarlo en los mismos t&eacute;rminos. <\/p>\n<p>-Buenos Aires, diciembre 25 de 1818. -Jos&eacute; Capar&oacute;os.- Exemo. Sr. Capit&aacute;n Gral. D. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n. <\/p>\n<p>&quot; Habiendo tenido noticia por don Juan Pedro Aguirre (comisionado para el afecto) se hallaban reunidas libranzas en numero de ochenta mil pesos, pase a ver al ministro de hacienda para remitirlos en este correo a VE a lo que me contesto que dentro de muy pocos d&iacute;as saldr&iacute;a yo con ellas, y la mayor parte de la cantidad pedida, mas, no se como puede ser as&iacute;, cuando lo mas del empr&eacute;stito que se ha recogido, se halla ya percibida, y esta excede de los trescientos mil pesos, por lo que me parece que, o no se trata de mandarlos todos, o que el se&ntilde;or ministro padece equivocaci&oacute;n, acereandose mas mi opini&oacute;n a esto ultimo que a lo primero, por estar satisfecho del grande empe&ntilde;o que tiene el Director en que se cumpla lo que V.E. pide. Dios guarde &aacute; V.E. muchos a&ntilde;o Bs. As., Enero 9 de 1819.-Jose Caparros- Exemo. Sr. Capit&aacute;n Gral. D. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n. Cuando esperaba, Eximo. se&ntilde;or, poder llegar con alguna brevedad y poner en manos de VE las libranzas que se me hab&iacute;an entregado, me encuentro que todos los caminos estaban en poder de la montonera, y destituidos de tal recurso para poder transitar, y as&iacute; es que cuanta tentativa que hice, todos me salieron en vano, y en la pen&uacute;ltima hube de caer en manos de ellos, pues me persiguieron mas de cinco leguas: ya hab&iacute;a perdido eternamente las esperanzas de poder pasar, y me aflig&iacute;a al ver que las cantidades que yo conduc&iacute;a pod&iacute;an hacer falta para los planes de V.E. En este estado busque baqueano que me condujese por la pampa, y facilitado me expuse a ser presa de los indios, por ser la v&iacute;a que mas facilitaba el paso. En el termino de cinco d&iacute;as atraves&eacute; el desierto de Rojas a las tunas en donde apuraban ya las necesidades de la vida, pues carec&iacute;amos de todo; sin embargo, siempre tuve la esperanza de salir bien aunque con bastante demora, sintiendo no poder hacer mi viaje con la misma brevedad que a la ida, pues ay la notable diferencia de que en diez d&iacute;as y medio lo verifique y el regreso, nada mas que hasta Mendoza, cuesta diez y ocho. remito a V. E. por mano del Sr. gobernador de esta provincia un pliego del Sr. ministro de ascienda con libranzas, otro del de la guerra y barias cartas particulares. yo saldr&eacute; de aqu&iacute; dentro de pocos d&iacute;as con 25.700 pesos que traje para estas en libranzas&quot;. <\/p>\n<p>-Dios guarde a V. E. muchos a&ntilde;os.- Mendoza y Febrero 3 de 1819. Jos&eacute; Caparros.- Excmo. Sr. Capit&aacute;n Gral. D. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n.- <\/p>\n<p>Carta de San Mart&iacute;n con motivo de la condena de Jose Miguel Carrera <\/p>\n<p>Fuente: Biblioteca privada de Guido Spano. Los originales obran en poder del Equipo Black <\/p>\n<p>Traduccion de la carta: <\/p>\n<p>&quot; Exemo. Se&ntilde;or: Tengo el honor de incluir a Ud. En testimonio la condena de los corresponsales de don Jos&eacute; Miguel Carrera, sentenciado por el Supremo Gobierno de chile, y que consecuente a las relaciones de intima amistad y alianza que venia en ambos estados, La confinaron al de las provincias unidas los individuos que en ella se relacionan. En esta atenci&oacute;n V. E. resolver&aacute; lo que sea a su superior agrado, en el supuesto que en el d&iacute;a de hoy marchan estos individuos a su cuidado de Mendoza con la correspondiente escolta y a disposici&oacute;n de aquel gobernador intendente.&quot; <\/p>\n<p>Dios guarde a V. E. Muchos a&ntilde;os. Cuartel General en Curimon 1&ordm; de Febrero de 1819 Exemo Se&ntilde;or Jos&eacute; de San Mart&iacute;n Exemo Supremo Director de las Provincias Unidas del R&iacute;o de la Plata. <\/p>\n<p>EL CONGRESO DE TUCUM&aacute;N Y LA DECLARACI&oacute;N DE LA INDEPENDENCIA <\/p>\n<p>Fuente: EDITORIAL : SANTILLANA. Historia argentina. P&aacute;GINAS : 92-93 <\/p>\n<p>Paralelamente, desde 1814, San Mart&iacute;n se hallaba en Mendoza, organizando una fuerza expedicionaria con el fin de cruzar los Andes y enfrentar a los espa&ntilde;oles en Chile y en Per&uacute;. <\/p>\n<p>Por la independencia <\/p>\n<p>&quot;&iexcl; Hasta cu&aacute;ndo esperamos declarar nuestra independencia! &iquest;No le parece a usted una cosa bien rid&iacute;cula, acu&ntilde;ar moneda, tener el pabell&oacute;n y cucarda nacional y por &uacute;ltimo hacer la guerra al soberano de quien en el d&iacute;a se cree dependemos? &iquest; qu&eacute; nos falta m&aacute;s que decirlo? Por otra parte, &iquest;Qu&eacute; relaciones podremos emprender, cuando estamos a pupilo? Los enemigos (y con mucha raz&oacute;n) nos tratan de insurgentes, pues nos declaramos vasallos. Este usted seguro que nadie nos auxiliar&aacute; en tal situaci&oacute;n. [&#8230;] &aacute;nimo, que para los hombres de coraje se han hecho las empresas. Veamos claro, mi amigo; si no se hace, el congreso es nulo en todas sus partes, porque reasumiendo &eacute;ste la soberan&iacute;a, es una usurpaci&oacute;n que se hace al que se cree verdadero, es decir, a Fernandito&quot; <\/p>\n<p>San Mart&iacute;n. <\/p>\n<p>Carta al Diputado por Mendoza, Godoy Cruz. Mendoza, 12 de abril de 1816. <\/p>\n<p>El pensamiento vivo de San Mart&iacute;n <\/p>\n<p>Fuente: Arturo Capdevila, TITULO: &quot;El pensamiento vivo de San Mart&iacute;n&quot; EDICION: Losada &#8211; 1945, LUGAR: Buenos Aires, PAGINA: 75. <\/p>\n<p>&quot;Estoy viendo a mi lancero que dice &quot;que plan tan sargent&oacute;n el presentado&quot;; yo conozco que as&iacute; es, pero peor es que nos cuelguen. &iquest;Y qui&eacute;n hace el plan en Buenos Aires? Las mujeres, como sucede en el resto de las provincias, &iquest;y peor es dejar de comer pan que el que nos cuelguen? &iquest;Y qui&eacute;n nos har&aacute; zapatos, c&oacute;modas, cujas, ropa, etc, etc.? Los mismos artesanos que tienen en la Banda Oriental. M&aacute;s vale andar con ojotas que el que nos cuelguen. En fin, amigo mio, todo es menos malo que el que los maturrangos nos manden, y m&aacute;s vale privarnos por tres o cuatro a&ntilde;os de comodidades que el que nos hagan morir en alto puesto, y, peor que esto, el que el honor nacional se pierda. Hasta aqu&iacute; lleg&oacute; mi gran plan. Ojala tuvi&eacute;semos un Crist&oacute;bal o un Robespierre que lo realizase, y a costa de algunos diese la libertad y esplendor de que es tan f&aacute;cil nuestro suelo.&quot; <\/p>\n<p>Los planes secretos del libertador <\/p>\n<p>Fuente: Tte. Crel. Jos&eacute; Mar&iacute;a Menendez, San Mart&iacute;n, sus ideas y su acci&oacute;n en la epopeya de la libertad, Tomo II. <\/p>\n<p>&quot;&#8230; La patria no har&aacute; camino por este lado del norte que no sea una guerra defensiva&#8230; para eso bastan los valientes gauchos de Salta &#8230; Mi secreto: un ej&eacute;rcito bien disciplinado en Mendoza, para pasar a Chile y acabar all&iacute; con los godos&#8230; Aliando las fuerzas pasaremos por el mar a tomar Lima, &eacute;se es el camino. Convenzase ud. que hasta que no estemos sobre Lima, la Guerra no se acabar&aacute;. Lo que yo quisiera&#8230; es el gobierno de Cuyo.&quot; <\/p>\n<p>Carta de San Mart&iacute;n a Rodriguez Pe&ntilde;a en Abril de 1814 <\/p>\n<p>Orden general del 27 de julio <\/p>\n<p>Fuente: Manrique Zago (dir), Jos&eacute; de San Mart&iacute;n, un camino hacia la libertad, Buenos Aires, 1989, p&aacute;g. 5. <\/p>\n<p>&quot;Compa&ntilde;eros del exercito de los Andes: La guerra se la tenemos de hacer del modo que podamos: sino tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos tiene de faltar: cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mugeres, y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios: seamos libres, y lo dem&aacute;s no importa nada&#8230; Compa&ntilde;eros, juremos no dejar las armas de la mano, hasta ver el pa&iacute;s enteramente libre, o morir con ellas como hombres de corage. &quot; <\/p>\n<p>San Mart&iacute;n. <\/p>\n<p>Es copia. <\/p>\n<p>PENSAMIENTO POL&iacute;TICO DE SAN MART&iacute;N EN 1816 <\/p>\n<p>Fuente: ENCICLOPEDIA DE LA HISTORIA ARGENTINA, LA ARGENTINA. UNA HISTORIA PARA PENSAR 1776-1996. EDITORIAL KAPELUZ. FELISA WINKER &#8211; CRISTINA RINS. PAGINA 42. <\/p>\n<p>&quot; Si yo fuese diputado me aventurar&iacute;a a hacer al Congreso las siguientes observaciones: [&#8230;] Soberano se&ntilde;or: Un americano republicano por principios e inclinaci&oacute;n, pero que sacrifica estas mismas por el bien de su suelo, hace al Congreso presente: 1&ordm; Los americanos o las Provincias Unidas no han tenido otro objetivo en su revoluci&oacute;n que la emancipaci&oacute;n del mando del fiero espa&ntilde;ol y pertenecer a una naci&oacute;n. 2&ordm; &iquest; Podremos constituirnos Rep&uacute;blica sin una oposici&oacute;n formal de Brasil (pues a la verdad no es muy buena vecina para un pa&iacute;s mon&aacute;rquico) sin artes, ciencias, agricultura, poblaci&oacute;n, y con una extensi&oacute;n de tierra que con m&aacute;s propiedad puede llamarse desierto? 3&ordm; &iquest; Si por la maldita educaci&oacute;n recibida no repugna a mucha parte de los patriotas un sistema de gobierno puramente popular, persuadi&eacute;ndose tiene una tendencia a destruir nuestra religi&oacute;n? 4&ordm; &iquest; Si en el fermento horrendo de pasiones existentes, choque de partidos indestructibles, y mezquinas rivalidades no solamente podemos construir una naci&oacute;n?[&#8230;] Seis a&ntilde;os contamos de revoluci&oacute;n y los enemigos victoriosos por todos lados nos oprimen: falla de jefes militares y nuestra desuni&oacute;n son las causales. &iexcl; Y se podr&aacute; remediar! &quot; <\/p>\n<p>Carta de San Mart&iacute;n a Godoy Cruz &#8211; 24 de mayo de 1816 <br \/>\nSan Mart&iacute;n explic&oacute; m&aacute;s tarde su actitud en carta al general Miller: -&quot;el general San Mart&iacute;n, que conoc&iacute;a a fondo la pol&iacute;tica del gabinete de Madrid, estaba bien persuadido de que &eacute;l no aprobar&iacute;a jam&aacute;s este tratado; pero su principal objeto era comprometer a los jefes espa&ntilde;oles, como de hecho lo quedaban habiendo reconocido la independencia, no tendr&iacute;an otro partido que tomar que el de unir sus suerte a la de la causa americana&quot;. <\/p>\n<p>San Mart&iacute;n y Rosas <\/p>\n<p>Fuente: Ricardo Font Ezcurra &quot;San Mart&iacute;n y Rosas&quot; Ed. Juan Manuel de Rosas, Buenos Aires-1965, pag. Cap.I pag.25. <\/p>\n<p>&quot;Gran Bourg, 7 leguas de Par&iacute;s 10 de junio de 1839. Exmo. Sr. capit&aacute;n general D. Juan Manuel de Rosas. Respetable general y se&ntilde;or: Es con verdadera satisfacci&oacute;n que he recibido su apreciable del 24 de enero del corriente a&ntilde;o; ella me hace mas honor de lo que mis servicios merecen; de todos modos, la aprobaci&oacute;n de estos por los hombres de bien es la recompensa m&aacute;s satisfactoria que uno puede recibir. Los impresos que usted ha tenido la bondad de remitirme, me han puesto al corriente de las causas que han dado margen a nuestra desavenencia con el gobierno franc&eacute;s: confieso a usted, apreciable general, que es menester no tener el menor sentimiento de justicia, para mirar con indiferencia un tal abuso del poder; por otra parte, la conducta de los agentes de este gobierno, tanto en este pa&iacute;s como en la Banda Oriental, no puede calificarse sino d&aacute;ndosele el nombre de verdaderos revolucionarios; ella no pertenece a un gobierno fuerte y civilizado; pero es que ni en la C&aacute;mara de los Pares, ni en la de los Representantes no ha habido un s&oacute;lo individuo que haya exigido del ministerio la correspondencia que ha mediado con nuestro gobierno, para proceder de un modo tan violento como injusto: esta conducta puede atribuirse a un orgullo nacional, cuando puede ejercerce impunemente contra un estado d&eacute;bil o a la falta de experiencia en el gobierno representativo y a la lijereza probervial de esta naci&oacute;n; pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno esp&iacute;ritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condici&oacute;n peor que la que sufr&iacute;amos en tiempo de la dominaci&oacute;n espa&ntilde;ola; una tal felonia ni el sepulcro la puede hacer desaparecer. Me dice en su apreciable, que mis servicios pueden ser de utilidad &aacute; nuestra Patria en Europa; yo estoy pronto a rendirselos con la mayor satisfacci&oacute;n; pero, y faltar&iacute;a a la confianza con la que usted me honra, si no le manifestace, que destinado a las armas desde mis primeros a&ntilde;os, ni mi educaci&oacute;n, ilustraci&oacute;n, ni talentos no son propios para desempe&ntilde;ar una comisi&oacute;n de cuyo &eacute;xito puede depender la felicidad de nuestro pa&iacute;s; si un sincero deseo del acierto y una buena voluntad fuesen suficientes para corresponder a la tal confianza, usted puede contar con ambas cosas con toda seguridad, pero estos deseos son nulos sino los acompa&ntilde;an otras cualidades. Deseo a usted acierto en todo y una salud cumplida, igualmente el que me crea sinceramente su afecto servidor y compatriota. Jos&eacute; de San Mart&iacute;n&quot; <\/p>\n<p>Se perfilan los proyectos de San Mart&iacute;n <\/p>\n<p>Fuente: MERONI, Graciela. La historia en mis documentos. Buenos Aires, Huemul, 1980. <\/p>\n<p>Respuesta del General San Mart&iacute;n desde Mendoza (1 de Junio de 1815) al gobierno con motivo del proyecto o de una expedici&oacute;n auxiliar a Chile presentado por don Jos&eacute; Miguel Carrera. <\/p>\n<p>&quot;Excelent&iacute;simo se&ntilde;or: apenas me hab&iacute;a encargado del mando de esta provincia, cuando sucedi&oacute; la perdida de Chile, y desde entonces una de mis continuas meditaciones ha sido este pa&iacute;s. Vuestra excelencia no dudara que estos esfuerzos parciales, aun en el caso que fuesen conceguibles, no har&iacute;an mas que originarnos gastos que debemos emplear en la expedici&oacute;n efectiva que se haga para la total reconquista de aquel estado. Chile, Excelent&iacute;simo se&ntilde;or, debe ser reconquistado: lim&iacute;trofe a nosotros, no debe vivir un enemigo due&ntilde;o desp&oacute;tico de aquel pa&iacute;s, envidiable por sus producciones y situaci&oacute;n&#8230; Si, se&ntilde;or, es de necesidad esta reconquista, pero para ello se necesitan 3.500 o 4.000 brazos fuertes y disciplinados, &uacute;nico modo de cubrirnos de gloria y dar libertad a aquel estado. Orden dada por San Mart&iacute;n a los jefes de tropas en la noche del 4 al 5 de Abril de 1818, en v&iacute;speras de la batalla de Maip&uacute;. Cuando se levanten, en donde se halle el general, tres banderas al mismo tiempo, a saber: la tricolor de este Estado, la bicolor de las Provincias Unidas y una toda encarnada, gritaran todas las tropas &eacute;l &iexcl;Viva la Patria! y enseguida cada cuerpo cargara al arma blanca al enemigo que tenga al frente. Rota la linea y dispersado el enemigo se perseguir&aacute; con calor&#8230; &#8230;. los se&ntilde;ores jefes del Ejercito deben estar persuadidos de que esta batalla va a decidir la suerte de toda la Am&eacute;rica y que es preferible una muerte honrosa en el campo del honor, a sufrirla por mano de nuestros verdugos; yo estoy seguro de la victoria con la ayuda de los jefes del Ejercito, a los que encargo tengan presentes estas observaciones&#8230; &quot; <\/p>\n<p>Citas <\/p>\n<p>Fuente: AUTOR: Armando Tonelli y Alberto B. Videla, TITULO: &quot;S&iacute;ntesis documental Sanmartiniana&quot; EDICION: Instituto Nacional Sanmartiniano. PAGINA: 180, LUGAR: Buenos Aires-1950. <\/p>\n<p>&quot;Varias tengo, pero las dos principales son las que me han decidido a privarme del consuelo de por ahora estar en mi patria -la primera, no mandar; la segunda, la convicci&oacute;n de no poder habitar mi pa&iacute;s, como particular, en tiempos de convulsi&oacute;n, sin mezclarme en divisiones. En el primer caso, no se persuada usted que son tan afligentes las circunstancias en que se halla la patria los que me hacen no desearlo, persuadido por la experiencia, que jam&aacute;s se puede gobernar a los pueblos con m&aacute;s seguridad que despu&eacute;s de una gran crisis, pero es la certeza de que mi car&aacute;cter no es propio para el desempe&ntilde;o de ning&uacute;n mando pol&iacute;tico; y en el segundo, el que habiendo figurado en nuestra revoluci&oacute;n, siempre ser&eacute; un foco en que los partidos creer&aacute;n encontrar un apoyo, como me lo ha acreditado la experiencia a mi regreso del Per&uacute; y en las actuales circunstancias.&quot; <\/p>\n<p>De la carta al &quot;General y amigo Fructuoso Rivera. Montevideo, abril de 1829. <\/p>\n<p>&quot;He aqu&iacute;, en extracto, General. los motivos que me impulsan a confinarme de mi suelo, porque firme e inalterable en mi resoluci&oacute;n de no mandar jam&aacute;s, mi presencia en el pa&iacute;s es embarazosa. Si &eacute;ste cree alg&uacute;n d&iacute;a, que como un soldado le puedo ser &uacute;til en una guerra extranjera (nunca contra mis compatriotas), yo le servir&eacute; con la lealtad que siempre lo he hecho, no s&oacute;lo como General, sino en cualquier clase inferior en que me ocupe; si no lo hiciese, yo no ser&iacute;a digno de ser americano.&quot;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 de San Martin, libertador do Sul do mundo, cruzou os Andes de a cavalo, combatendo Imp\u00e9rio d Espanha no Pac\u00edfico e no Atl\u00e2ntico. Foto: Esta colet&acirc;nea &eacute; mais um dos artigos que prefiguram o esqueleto de uma futura cadeira de Pensamento Pol&iacute;tico Latino-Americano Cl&aacute;ssico. Os arquivos vem do jornal El Clar&iacute;n, se&ccedil;&atilde;o &quot;especiales\/sanmartin&quot;. &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-903","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=903"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/903\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}