{"id":906,"date":"2009-01-15T13:08:51","date_gmt":"2009-01-15T13:08:51","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=906"},"modified":"2009-01-15T13:08:51","modified_gmt":"2009-01-15T13:08:51","slug":"pequena-biografia-de-martin-miguel-de-guemes-1785-1821","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=906","title":{"rendered":"Peque\u00f1a biograf\u00eda de Mart\u00edn Miguel de G\u00fcemes (1785 &#8211; 1821)"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/MigeulMartinGuemes15_01_2009.jpg\" title=\"O general criollo e ga\u00facho Miguel Martin de Guemes, morreu como viveu, peleando em cima de um cavalo, ferido de morte com um tiro pelas costas a mando de um traidor a soldo do latif\u00fandio. A Hist\u00f3ria se repete ao sul do Continente. - Foto:\" alt=\"O general criollo e ga\u00facho Miguel Martin de Guemes, morreu como viveu, peleando em cima de um cavalo, ferido de morte com um tiro pelas costas a mando de um traidor a soldo do latif\u00fandio. A Hist\u00f3ria se repete ao sul do Continente. - Foto:\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">O general criollo e ga\u00facho Miguel Martin de Guemes, morreu como viveu, peleando em cima de um cavalo, ferido de morte com um tiro pelas costas a mando de um traidor a soldo do latif\u00fandio. A Hist\u00f3ria se repete ao sul do Continente.<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:<\/small><\/figure>\n<p>Mart&iacute;n Miguel de Guemes foi o aliado de San Mart&iacute;n na guerra irregular, &quot;guerra gaucha&quot;, comandada por este coronel de cavalaria contra o dom&iacute;nio espanhol nas Prov&iacute;ncias Unidas do Prata e no Alto Peru. Seu ex&eacute;rcito era composto por milicianos volunt&aacute;rios, &quot;los gauchos salte&ntilde;os&quot;, como at&eacute; hoje s&atilde;o conhecidos. Epop&eacute;ias como estas, servem de alento para os tempos que vivemos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por Felipe Pigna<\/p>\n<p>Peque&ntilde;a biograf&iacute;a de Mart&iacute;n Miguel de G&uuml;emes (1785 &#8211; 1821) <\/p>\n<p>Mart&iacute;n Miguel de G&uuml;emes, el l&iacute;der de la guerra gaucha que fren&oacute; el avance espa&ntilde;ol con sus t&aacute;cticas guerrilleras, naci&oacute; en Salta el 8 de febrero de 1785. Estudi&oacute; en Buenos Aires, en el Real Colegio de San Carlos. A los catorce a&ntilde;os ingres&oacute; a la carrera militar y particip&oacute; en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas como edec&aacute;n de Santiago de Liniers. En esas circunstancias fue protagonista de un hecho ins&oacute;lito: la captura de un barco por una fuerza de caballer&iacute;a. Una violenta bajante del R&iacute;o de la Plata hab&iacute;a dejado varado al buque ingl&eacute;s &quot;Justine&quot; y el jefe de la defensa, Santiago de Liniers orden&oacute; atacar al barco a un grupo de jinetes al mando de Mart&iacute;n G&uuml;emes. <\/p>\n<p>Tras la Revoluci&oacute;n de Mayo se incorpor&oacute; al ej&eacute;rcito patriota destinado al Alto Per&uacute; y form&oacute; parte de las tropas victoriosas en Suipacha. Regres&oacute; a Buenos Aires y colabor&oacute; en el sitio de Montevideo. <\/p>\n<p>Pero G&uuml;emes no olvidaba su Salta natal, a la que volver&aacute; definitivamente en 1815. Gracias a su experiencia militar, pudo ponerse al frente de la resistencia a los realistas, organizando al pueblo de Salta y militarizando la provincia. El 15 de mayo de 1815 fue electo como gobernador de su provincia, cargo que ejercer&aacute; hasta 1820. <\/p>\n<p>A fines de noviembre de 1815, tras ser derrotado en Sipe Sipe, Rondeau intent&oacute; quitarle 500 fusiles a los gauchos salte&ntilde;os. G&uuml;emes se neg&oacute; terminantemente a desarmar a su provincia. El conflicto lleg&oacute; a o&iacute;dos del Director Supremo Alvarez Thomas quien decidi&oacute; enviar una expedici&oacute;n al mando del coronel Domingo French para mediar en el conflicto y socorrer a las tropas de Rondeau varadas en el Norte salte&ntilde;o. Rondeau parec&iacute;a m&aacute;s preocupado por escarmentar a G&uuml;emes y evitar el surgimiento de un nuevo Artigas en el Norte que por aunar fuerzas y preparar la resistencia frente al inminente avance espa&ntilde;ol. Finalmente, el 22 de marzo de 1816 se lleg&oacute; a un acuerdo: Salta seguir&iacute;a con sus m&eacute;todos de guerra gaucha bajo la conducci&oacute;n de G&uuml;emes y brindar&iacute;a auxilio a las tropas enviadas desde Buenos Aires. <\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s iniciaba sus sesiones el Congreso de Tucum&aacute;n que design&oacute; Director Supremo a Juan Mart&iacute;n de Pueyrred&oacute;n. El nuevo jefe del ejecutivo viaj&oacute; a Salta ante las cr&iacute;ticas y sospechas de muchos porte&ntilde;os, que dudaban de la capacidad militar de G&uuml;emes y sus gauchos. Pueyrred&oacute;n qued&oacute; tan conforme que orden&oacute; que el ej&eacute;rcito del Norte se retirara hasta Tucum&aacute;n y ascendi&oacute; al caudillo salte&ntilde;o al grado de coronel mayor. <\/p>\n<p>San Mart&iacute;n, apoy&oacute; la decisi&oacute;n de Pueyrred&oacute;n y confirm&oacute; los valores militares y el carisma de G&uuml;emes y le confi&oacute; la custodia de la frontera Norte. <\/p>\n<p>Dir&aacute; San Mart&iacute;n: &quot;Los gauchos de Salta solos, est&aacute;n haciendo al enemigo una guerra de recursos tan terrible que lo han obligado a desprenderse de una divisi&oacute;n con el solo objeto de extraer mulas y ganado.&quot; <\/p>\n<p>Belgrano tambi&eacute;n valoraba la acci&oacute;n de G&uuml;emes. De esta forma naci&oacute; entre ellos una gran amistad. Esto le dice G&uuml;emes a su amigo en una carta: &quot;Hace Ud. Muy bien en re&iacute;rse de los doctores; sus vocingler&iacute;as se las lleva el viento. Mis afanes y desvelos no tienen m&aacute;s objeto que el bien general y en esta inteligencia no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos. As&iacute; pues, trabajemos con empe&ntilde;o y tes&oacute;n, que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerar&aacute;n nuestra memoria, que es la recompensa que deben esperar los patriotas&quot;. <\/p>\n<p>El jefe de las fuerzas realistas, general Joaqu&iacute;n de la Pezuela, env&iacute;a una nota al virrey del Per&uacute;, se&ntilde;al&aacute;ndole la dif&iacute;cil situaci&oacute;n en que se encuentra su ej&eacute;rcito ante la acci&oacute;n de las partidas gauchas de G&uuml;emes. <\/p>\n<p>&quot;Su plan es de no dar ni recibir batalla decisiva en parte alguna, y s&iacute; de hostilizarnos en nuestras posiciones y movimientos. Observo que, en su conformidad, son inundados estos interminables bosques con partidas de gauchos apoyadas todas ellas con trescientos fusileros que al abrigo de la continuada e impenetrable espesura, y a beneficio de ser muy pr&aacute;cticos y de estar bien montados, se atreven con frecuencia a llegar hasta los arrabales de Salta y a tirotear nuestros cuerpos por respetables que sean, a arrebatar de improviso cualquier individuo que tiene la imprudencia de alejarse una cuadra de la plaza o del campamento, y burlan, ocultos en la ma&ntilde;ana, las salidas nuestras ponen en peligro mi comunicaci&oacute;n con Salta a pesar de dos partidas que tengo apostadas en el intermedio; en una palabra, experimento que nos hacen casi con impunidad una guerra lenta pero fatigosa y perjudicial&quot; <\/p>\n<p>A principios de 1817 G&uuml;emes es informado de que el Mariscal de la Serna prepara una gran invasi&oacute;n sobre Salta. Se trata de una fuerza de 3.500 hombres integrada por los batallones Gerona, H&uacute;sares de Fernando VII y Dragones de la Uni&oacute;n. Eran veteranos vencedores de Napole&oacute;n. G&uuml;emes pone a la provincia en pie de guerra. Organiza un verdadero ej&eacute;rcito popular en partidas de no m&aacute;s de veinte hombres. <\/p>\n<p>El 1 de marzo de 1817 G&uuml;emes logra recuperar Humahuaca y se dispone a esperar la invasi&oacute;n. Los realistas acampan en las cercan&iacute;as. Han recibido refuerzos y ya suman 5.400. La estrategia de G&uuml;emes ser&aacute; una aparente retirada con tierra arrasada, pero con un permanente hostigamiento al enemigo con t&aacute;cticas guerrilleras. En estas condiciones las fuerzas de La Serna llegan a Salta el 16 de abril de 1817. El boicot de la poblaci&oacute;n salte&ntilde;a es absoluto y las tropas sufren permanentes ataques rel&aacute;mpago. El general espa&ntilde;ol comienza a preocuparse y sus tropas a desmoralizarse. No lo ayudan las noticias que llegan desde Chile y confirman la victoria de San Mart&iacute;n en Chacabuco. De la Serna decide emprender la retirada hacia el Alto Per&uacute;.<\/p>\n<p>Las victorias de San Mart&iacute;n en Chile y de G&uuml;emes en el Norte permit&iacute;an pensar en una l&oacute;gica ofensiva com&uacute;n del ej&eacute;rcito del Norte estacionado en Tucum&aacute;n a las &oacute;rdenes de Belgrano y los gauchos salte&ntilde;os hacia el Alto Per&uacute;. Pero lamentablemente las cosas no fueron as&iacute;. La partida de San Mart&iacute;n hacia Lima, base de los ej&eacute;rcitos que atacan a las provincias norte&ntilde;as, se demorar&aacute; en Chile, por falta de recursos, hasta agosto de 1820. Belgrano por su parte, ser&aacute; convocado por el Directorio para combatir a los artiguistas de Santa Fe. G&uuml;emes y sus gauchos estaban otra vez solos frente al ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol. <\/p>\n<p>En marzo de 1819 se produce una nueva invasi&oacute;n realista. G&uuml;emes se prepara nuevamente a resistir y sabe que no puede contar con el apoyo porte&ntilde;o: su viejo rival Jos&eacute; Rondeau es el nuevo Director Supremo de las Provincias Unidas. La prioridad de Rondeau no era la guerra por la independencia sino terminar con el modelo artiguista en la Banda Oriental que propon&iacute;a federalismo y reparto de tierras. El nuevo director lleg&oacute; a ordenarle a San Mart&iacute;n abandonar su campa&ntilde;a libertadora hacia el Per&uacute; y regresar a Buenos Aires con su ej&eacute;rcito para reprimir a los federales. San Mart&iacute;n desobedece y aclara que nunca desenvainar&aacute; su espada para reprimir a sus compatriotas. <\/p>\n<p>El panorama de la provincia de Salta es desolador. La guerra permanente, los campos arrasados, la interrupci&oacute;n del comercio con el Alto Per&uacute;, han dejado a la provincia en la miseria. As&iacute; lo cuenta G&uuml;emes en una carta a Belgrano: &quot;Esta provincia no me representa m&aacute;s que un semblante de miseria, de l&aacute;grimas y de agon&iacute;as. La naci&oacute;n sabe cu&aacute;ntos y cu&aacute;n grandes sacrificios tienen hechos la provincia de Salta en defensa de su idolatrada libertad y que a costa de fatigas y de sangre ha logrado que los dem&aacute;s pueblos hermanos conserven el precio de su seguridad y sosiego; pues en premio de tanto hero&iacute;smo exige la gratitud que emulamos de unos sentimientos patri&oacute;ticos contribuyan con sus auxilios a remediar su aflicci&oacute;n y su miseria.&quot; Pero los auxilios no llegaron nunca y la situaci&oacute;n se hac&iacute;a insostenible porque las clases altas de Salta le retaceaban su apoyo por el temor de aumentar el poder de G&uuml;emes y por la desconfianza que le despertaban las partidas de gauchos armadas a los que s&oacute;lo toleraban ver en su rol de peones de sus haciendas. El gobernador G&uuml;emes toma la decisi&oacute;n de aplicarles empr&eacute;stitos forzosos sobre sus fortunas y haciendas. <\/p>\n<p>En 1820, la lucha entre las fuerzas directoriales y los caudillos del Litoral llega a su punto culminante con la victoria de los federales en Cepeda. Ca&iacute;an las autoridades nacionales y comenzaba una prolongada guerra civil. En ese marco, se produjo una nueva invasi&oacute;n espa&ntilde;ola. En febrero el general Canterac ocup&oacute; Jujuy y a fines de mayo logr&oacute; tomar la ciudad de Salta. San Mart&iacute;n, desde Chile, nombr&oacute; a G&uuml;emes y le pide que resista y le reitera su absoluta confianza nombr&aacute;ndolo Jefe del Ej&eacute;rcito de Observaci&oacute;n sobre el Per&uacute;. A Canterac no le ir&aacute; mejor que a La Serna: terminar&aacute; retir&aacute;ndose hacia al Norte. <\/p>\n<p>El a&ntilde;o 1821 fue sumamente duro para G&uuml;emes porque a la amenaza de un nuevo ataque espa&ntilde;ol se sumaron los problemas derivados de la guerra civil. G&uuml;emes deber&aacute; atender dos frentes militares: al Norte los espa&ntilde;oles, al Sur, el gobernador de Tucum&aacute;n, Bernab&eacute; Ar&aacute;oz que, aliado a los terratenientes salte&ntilde;os hostiga permanentemente a don Mart&iacute;n que ser&aacute; derrotado el 3 de abril de 1821. El Cabildo de Salta, dominado por los sectores conservadores, aprovecharon la ocasi&oacute;n para deponer a G&uuml;emes de su cargo de gobernador. Pero a fines de mayo G&uuml;emes irrumpe en la ciudad con sus gauchos y recupera el poder. Todos esperan graves represalias, pero &eacute;stas se limitan a aumentarles los empr&eacute;stitos forzosos a sus adversarios. <\/p>\n<p>Estas divisiones internas debilitaron el poder de G&uuml;emes y facilitaron la penetraci&oacute;n espa&ntilde;ola en territorio norte&ntilde;o. Los sectores poderosos de Salta no dudaron en ofrecer su colaboraci&oacute;n el enemigo para eliminar a G&uuml;emes. <\/p>\n<p>El coronel salte&ntilde;o a las &oacute;rdenes del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol Jos&eacute; Mar&iacute;a Vald&eacute;s, alias &quot;Barbarucho&quot;, buen conocedor del terreno, avanz&oacute; con sus hombres ocup&oacute; Salta el 7 de junio de 1821. Vald&eacute;s cont&oacute; con el apoyo de los terratenientes salte&ntilde;os, a los que les garantiz&oacute; el respeto a sus propiedades <\/p>\n<p>G&uuml;emes estaba refugiado en casa de su hermana Magdalena G&uuml;emes de Tejada,&quot;Macacha&quot;, al escuchar unos disparos decidi&oacute; escapar a caballo, pero en hu&iacute;da recibi&oacute; un balazo en la espalda. Lleg&oacute; gravemente herido a su campamento de Chamical con la intenci&oacute;n de preparar la novena defensa de Salta. Reuni&oacute; a sus oficiales y les transfiri&oacute; el mando y dio las &uacute;ltimas indicaciones. Muri&oacute; el 17 de junio de 1821 en la Ca&ntilde;ada de la Horqueta. El pueblo salte&ntilde;o concurri&oacute; en masa a su entierro en la Capilla de Chamical y el 22 de julio le brind&oacute; el mejor homenaje al jefe de la guerra gaucha: liderados por el coronel Jos&eacute; Antonio Fern&aacute;ndez Cornejo, los gauchos de G&uuml;emes derrotaron y expulsaron a &quot;Barbarucho&quot; Vald&eacute;s y expulsaron para siempre a los espa&ntilde;oles de Salta. <\/p>\n<p>Fonte, autoria de Felipe Pigna, texto extra&iacute;do nas p&aacute;ginas elhistoriador.com.ar e no portal do Congreso Bolivariano. <\/p>\n<p>Pesquisa, Jo&atilde;o Vitor Cassella Novoa <\/p>\n<p>Revis&atilde;o e introdu&ccedil;&atilde;o, Bruno Lima Rocha<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>O general criollo e ga\u00facho Miguel Martin de Guemes, morreu como viveu, peleando em cima de um cavalo, ferido de morte com um tiro pelas costas a mando de um traidor a soldo do latif\u00fandio. A Hist\u00f3ria se repete ao sul do Continente. 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