{"id":908,"date":"2009-01-15T17:24:35","date_gmt":"2009-01-15T17:24:35","guid":{"rendered":"http:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/?p=908"},"modified":"2009-01-15T17:24:35","modified_gmt":"2009-01-15T17:24:35","slug":"una-curta-biografia-de-juana-azurduy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/?p=908","title":{"rendered":"Una curta biograf\u00eda de Juana Azurduy"},"content":{"rendered":"<figure class=\"image-container image-post-defautl\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/site\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/juanaconsable15_01_2009.jpg\" title=\"Do\u00f1a Juana Azuduy, consagrada no Rio Grande na voz de Dante Ram\u00f3n Ledesma, temos aqui um exemplo direto de orgulho cholo, altivez andina e a capacidade pol\u00edtica de quem sempre compreendeu de onde veio e para onde ir. - Foto:\" alt=\"Do\u00f1a Juana Azuduy, consagrada no Rio Grande na voz de Dante Ram\u00f3n Ledesma, temos aqui um exemplo direto de orgulho cholo, altivez andina e a capacidade pol\u00edtica de quem sempre compreendeu de onde veio e para onde ir. - Foto:\" class=\"image\"><figcaption class=\"fig-caption\">Do\u00f1a Juana Azuduy, consagrada no Rio Grande na voz de Dante Ram\u00f3n Ledesma, temos aqui um exemplo direto de orgulho cholo, altivez andina e a capacidade pol\u00edtica de quem sempre compreendeu de onde veio e para onde ir.<\/figcaption><small itemprop=\"copyrightHolder\" class=\"copyright\"> Foto:<\/small><\/figure>\n<p>Juana Azurduy, comandante das tropas cholas e ind&iacute;genas da prov&iacute;ncia de Chuquisaca, libertadora do Alto Peru (hoje Bol&iacute;via), aliada e leal combatente de Guemes de Salta, uma mulher cujos feitos e trajet&oacute;ria equivalem aos de Anita Garibaldi. Ao contr&aacute;rio de sua contempor&acirc;nea de Laguna, Juana morreu vagando pelos charcos do Norte argentino, tra&iacute;da pela elite criolla de Bol&iacute;via, em quem e a quem ela mesma nunca confiou. Viveu a tenacidade da guerra de liberta&ccedil;&atilde;o e o ostracismo da pobreza do ex&iacute;lio interior entre os ervais juje&ntilde;os. Mulher exemplo de m&atilde;e e coragem, seguira a senda de Micaela, afirmando suas palavras e conceitos no fio da espada. <\/p>\n<p>Retirado de rebelion.org, Elizabeth Fern&aacute;ndez e Irene Ocampo<\/p>\n<p>por Elizabeth Fern&aacute;ndez e Irene Ocampo<\/p>\n<p>RIMA <\/p>\n<p>Juana Azurduy naci&oacute;, en el cant&oacute;n de Toroca en las cercan&iacute;as de Chuquisaca, el 12 de julio de 1780. Ese a&ntilde;o la ciudad de La Paz fue sitiada por Tupac Catari y Bartolina Sisa, alzados en armas en apoyo a T&uacute;pac Amaru. Durante su infancia su familia tiene un buen pasar. Ella aprender&aacute; el quechua y el aymar&aacute;. Trabajar&aacute; en el campo, en las tareas de la casa, y se relacionar&aacute; con los campesinos e indios. A la muerte de su madre primero y luego de su padre, su crianza quedar&aacute; a cargo de sus t&iacute;os junto a su hermana Rosal&iacute;a. Su adolescencia ser&aacute; conflictiva, ya que chocar&aacute; con el conservadurismo de su t&iacute;a, por lo que ser&aacute; enclaustrada en el Convento de Santa Teresa. <\/p>\n<p>Se rebelar&aacute; contra la r&iacute;gida disciplina, promoviendo reuniones clandestinas, donde conocer&aacute; la vida de T&uacute;pac Amaru y Micaela. Leer&aacute; la vida de Sor. Juana In&eacute;s de la Cruz entre otros, lo que le llevar&aacute; a la expulsi&oacute;n a los 8 meses de internada. De regreso a su regi&oacute;n natal, conoce a Melchor Padilla, padre de su futuro marido, amigo de los indios y obediente de las leyes realistas, quien muere lejos de su casa, en una c&aacute;rcel porte&ntilde;a, acusado de colaborar con otra rebeli&oacute;n ind&iacute;gena, en el a&ntilde;o 1794. Ligados a la historia de la resistencia alto peruana, estos hitos biogr&aacute;ficos de Padilla ejercer&aacute;n una enorme influencia sobre la formaci&oacute;n de Juana Azurduy. <\/p>\n<p>Manuel Padilla, hijo, establece una relaci&oacute;n de profunda amistad con Juana. &Eacute;ste frecuent&oacute; l&atilde;s universidades de Chuquisaca y comparti&oacute; con Juana, su conocimiento por la revoluci&oacute;n Francesa, las ideas republicanas, la lucha por la libertad, la igualdad, la fraternidad. Conoci&oacute; los nombres de: Castells, Moreno, Monteagudo. El 8 de marzo de 1805 contrajeron matrimonio, y tuvieron tres hijos: Marino, Juliana y Mercedes. <\/p>\n<p>Gozaron de una buena posici&oacute;n econ&oacute;mica, pero Don Manuel como era criollo no pudo participar de cargos en el cabildo. Con la ca&iacute;da de Fernando VII bajo la ocupaci&oacute;n de Napole&oacute;n, el 25 de mayo de 1809 se produjo la revoluci&oacute;n de Potos&iacute;. <\/p>\n<p>Manuel Padilla se sum&oacute; a la resistencia y encabez&oacute; a los indios Chayanta y triunf&oacute;. Jur&oacute; servir a la causa americana y veng&oacute; a los patriotas fusilados en el levantamiento de La Paz. Un a&ntilde;os despu&eacute;s el general Vicento Nieto asumi&oacute; la Real Audiencia, y conden&oacute; a la c&aacute;rcel y a las mazmorras a todos aquellos que participaron de los levantamientos, entre ellos Padilla. Juana defendi&oacute; con rebenque en mano su propiedad ante los realistas. Al a&ntilde;o siguiente de la Revoluci&oacute;n de Mayo, Manuel Padilla se uni&oacute; a Mart&iacute;n Miguel de G&uuml;emes, fueron la pesadilla del ej&eacute;rcito realista. Do&ntilde;a Juana quizo acompa&ntilde;arlos pero estaba prohibida la presencia de mujeres en el ej&eacute;rcito. <\/p>\n<p>Su casa fue confiscada y debi&oacute; ocultarse en la casa de una amiga. Manuel Padilla se enfrent&oacute; con las tropas realistas utilizando el m&eacute;todo de guerrillas, venci&oacute; en varias oportunidades y su nombre comenz&oacute; a convertirse en leyenda. Hacia 1813 los revolucionarios ocuparon Potos&iacute; y Padilla fue el encargado de organizar el ejercito, tarea a la cual se sum&oacute; ahora s&iacute; Juana. Su ejemplo hizo que muchas mujeres se sumaran a la gesta. &quot;En poco tiempo, el prestigio de Juana Azurduy se increment&oacute; a l&iacute;mites casi m&iacute;ticos: los soldados de Padilla ve&iacute;an en ella la conjunci&oacute;n de una madre y esposa ejemplar con la valerosa luchadora; los ind&iacute;genas pr&aacute;cticamente la convirtieron en objeto de culto, como una presencia v&iacute;vida de la propia Pachamama&quot;. <\/p>\n<p>Luego de la derrota de Vilcapugio y Ayohuma, la lucha se desplaz&oacute; al nordeste de Bolivia, se le llam&oacute; la &quot;Guerra de las Republiquetas&quot;. Durante este tiempo el cacique Juan Huallparrimachi, m&uacute;sico, poeta y descendiente de los incas, se uni&oacute; a Juana Azurduy, fue su fiel lugarteniente. En el mes de marzo de 1814. Padilla y Azurduy vencieron a los realistas en Tarvita y Pomabamba. Pezuela, el jefe del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol, puso todo su batall&oacute;n a perseguir a la pareja de caudillos. Las tropas revolucionarias debieron dividirse: Padilla se encamin&oacute; hacia La Laguna y Juana Azurduy se intern&oacute; en una zona de pantanos con sus cuatro hijos peque&ntilde;os. All&iacute; se enfermaron cada uno de sus cuatro hijos, donde murieron Manuel y Mariano, antes de que Padilla y Juan Huallparrimachi, llegaran en auxilio. De vueltas en el refugio del valle de Segura murieron Juliana y Mercedes, las dos hijas, de fiebre pal&uacute;dica y disenter&iacute;a. Dicen los bi&oacute;grafos que comienza aqu&iacute; la guerra brutal contra los realistas: <\/p>\n<p>&quot;Padilla es cruel, es sanguinario (&#8230;) La guerra se ha desatado b&aacute;rbaramente; ya no es la ley del Tali&oacute;n la que prima, sino una ley m&aacute;s inhumana, por un muerto se exigen dos, por dos, cuatro&quot;, afirma Gantier&quot;. &quot;Juana Azurduy est&aacute; nuevamente embarazada cuando combate el 2 de agosto de 1814 con Padilla y su tropa, en el cerro de Carretas. Y Juana Azurduy sufre ya los dolores de parto cuando escucha las pisadas de la caballer&iacute;a realista entrando en Pitantora. Luisa Padilla, la &uacute;ltima hija de los amantes guerreros, nace junto al R&iacute;o Grande y experimenta ahora en brazos de su madre los ardores de la vida revolucionaria&quot;. <\/p>\n<p>Un grupo de suboficiales quisieron arrebatarle la caja con el tesoro de sesenta mil duros, el bot&iacute;n de guerra con el que contaban para su supervivencia las tropas revolucionarias, y que Juana Azurduy custodiaba con celoso fervor. Juana se alz&oacute; frente a ellos con su hija en brazos y la espada obsequiada por el General Belgrano. <\/p>\n<p>Feroz y decidida, mont&oacute; a caballo con la peque&ntilde;a Luisa y, juntas, se zambullieron en el r&iacute;o. Lograron llegar con vida a la otra orilla. La hija reci&eacute;n nacida qued&oacute; a cargo de Anastasia Mamani, una india que la cuid&oacute; durante el resto de los a&ntilde;os en que su madre continu&oacute; luchando por la independencia americana. En 1816 Juana y su esposo, quienes ten&iacute;an bajo sus ordenes 6000 indios, sitiaron por segunda vez la ciudad de Chuquisaca. Los realistas lograron poner fin al cerco, y en Tinteros, Manuel Ascencio Padilla encontr&oacute; la muerte. Manuel Belgrano, en un hecho in&eacute;dito, envi&oacute; una carta donde la nombraba teniente coronel. La cabeza de Padilla fue exhibida en la plaza p&uacute;blica durante meses, &eacute;sta se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo de la resistencia. El 15 de mayo de 1817 Juana al frente de cientos de cholos la recuper&oacute;. <\/p>\n<p>Juana Azurduy intent&oacute; reorganizar la tropa sin recursos, acosada por el enemigo, perdi&oacute; toda colaboraci&oacute;n de los porte&ntilde;os. Juana decidi&oacute; dirigirse a Salta a combatir junto a las tropas de G&uuml;emes, con quien estuvo tres a&ntilde;os hasta ser sorprendida por la muerte de &eacute;ste, en 1821. Decidi&oacute; regresar junto a su hija de 6 a&ntilde;os, pero reci&eacute;n en 1825 logr&oacute; que el gobierno le d&eacute; cuatro mulas y cinco pesos para poder regresar. En 1825 se declar&oacute; la independencia de Bolivia, el mariscal Sucre fue nombrado presidente vitalicio. Este le otorg&oacute; a Juana una pensi&oacute;n, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Linares. Do&ntilde;a Juana termin&oacute; sus d&iacute;as olvidada y en la pobreza, el d&iacute;a 25 de mayo de 1862 cuando estaba por cumplir 82 a&ntilde;os. Su restos fueron exhumados 100 a&ntilde;os despu&eacute;s, para ser guardados en un mausoleo que se construy&oacute; en su homenaje. <\/p>\n<p>Esta carta fue escrita ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde de la muerte de Guemes, cuando vagaba pobre y deprimida por las selvas del Chaco argentino: <\/p>\n<p>&quot;A las muy honorables juntas Provinciales: Do&ntilde;a Juana Azurduy, coronada com el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Cbarcas, me presento y digo: Que para concitar la compasi&oacute;n de V. H. y llamar vuestra atenci&oacute;n sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo in&uacute;til recorrer mi historia en el curso de la Revoluci&oacute;n. <\/p>\n<p>&quot;Uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Sim&oacute;n Bol&iacute;var, acompa&ntilde;ado de Sucre, el caudillo Lanza y otros, se present&oacute; en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenaje a tan gran luchadora. El general venezolano la colm&oacute; de elogios en presencia de los dem&aacute;s, y d&iacute;cese que le manifest&oacute; que la nueva rep&uacute;blica no deber&iacute;a llevar su propio apellido sino el de Padilla, y le concedi&oacute; una pensi&oacute;n mensual de 60 pesos que luego Sucre aument&oacute; a cien, respondiendo a la solicitud de la caudilla: <\/p>\n<p>&quot;S&oacute;lo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la p&eacute;rdida de un marido sobre cuya tumba hab&iacute;a jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que se&ntilde;ala ya el t&eacute;rmino de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresarse a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene m&aacute;s patrimonio que mis l&aacute;grimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta l&aacute;mina de mis desgracias, para que teni&eacute;ndolas en consideraci&oacute;n se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduaci&oacute;n puede corresponderme&quot;. <\/p>\n<p>Cartas originais de Juana Azurduy <\/p>\n<p>Todas retiradas de camdipsalta.gov.ar <\/p>\n<p>Juana Azurduy &#8211; La Teniente Coronela de Mario `Pacho&acute; O&rsquo; Donnell <\/p>\n<p>CARTA 1 <br \/>\nCuando estaban en la m&aacute;s absoluta miseria y un jefe espa&ntilde;ol intent&oacute; sobornar a su marido, Juana le contest&oacute; enfurecida: &quot;La propuesta de dinero y otros intereses s&oacute;lo deber&iacute;a hacerse a los infames que pelean por su esclavitud, m&aacute;s no a los que defend&iacute;an su dulce libertad, como &eacute;l lo har&iacute;a a sangre y fuego&quot;. <\/p>\n<p>CARTA 2 <br \/>\nDo&ntilde;a Juana reclama la devoluci&oacute;n de sus bienes y logra que el gobierno boliviano apenas le reconozca su hacienda de Cullco: <\/p>\n<p>&quot;Chuquisaca, agosto 11 de 1825. <\/p>\n<p>&quot;Autos y vistos: Constando por la sentencia de remate dada en cinco de enero de mil ochocientos diez que corre a fs. 58 del Expediente mandado agregar, que la subasta de la Hacienda de Cullcu propia de la Teniente Coronela del Ej&eacute;rcito do&ntilde;a Juana Asurdui (sic) viuda del Coronel Dn. Manuel Ascencio Padilla, se vendi&oacute; por el Gobierno anterior por s&oacute;lo su patriotismo: decl&aacute;rese conforme al Superior Decreto de trece de abril del presente a&ntilde;o de su Excelencia el Sr. General en Jefe del Ej&eacute;rcito Libertador encargado del Mando Supremo de estas Provincias, que puede la indicada Asurdui tomar posesi&oacute;n de dicha Hacienda, sirviendo este Auto de suficiente despacho en forma&quot;. <\/p>\n<p>CARTA 3 <br \/>\nEstos emocionantes funerales parecer&iacute;an haber marcado un punto de inflexi&oacute;n en la vida de do&ntilde;a Juana, la que de all&iacute; en m&aacute;s fue despe&ntilde;&aacute;ndose en una curva descendente hasta aquella tremenda carta, escrita ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando vagaba pobre y deprimida por las selvas del Chaco argentino: <\/p>\n<p>&quot;A las muy honorables juntas Provinciales: Do&ntilde;a Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Charcas, me presento y digo: Que para concitar la compasi&oacute;n de V. H. y llamar vuestra atenci&oacute;n sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo in&uacute;til recorrer mi historia en el curso de la Revoluci&oacute;n. Aunque animada de noble orgullo tampoco recordar&eacute; haber empu&ntilde;ado la espada en defensa de tan justa causa. La satisfacci&oacute;n de haber triunfado de los enemigos m&aacute;s de una vez deshecho sus victoriosas y poderosas huestes, ha saciado mi ambici&oacute;n y compensado con usura mis fatigas; pero no puedo omitir el suplicar a V.H. se fije en que el origen de mis males y de la miseria en que fluct&uacute;o es mi ciega adhesi&oacute;n al sistema patrio ( .. ) Despu&eacute;s del fatal contraste en que perd&iacute; a mi marido y qued&eacute; sin los elementos necesarios para proseguir la guerra, renunci&eacute; a los indultos y a las generosas invitaciones con que se empe&ntilde;&oacute; en atraerme el enemigo. <\/p>\n<p>&quot;Abandon&eacute; mi domicilio y me expuse a buscar mi sepulcro en pa&iacute;s desconocido, s&oacute;lo por no ser testigo de la humillaci&oacute;n de mi patria&middot;, ya que Mis esfuerzos no pod&iacute;an acudir a salvarla. En este estado he pasado m&aacute;s de ocho a&ntilde;os, y los m&aacute;s de los d&iacute;as sin m&aacute;s alimento que la esperanza de restituirme a mi pa&iacute;s (&#8230; ). Desnuda de todo arbitrio, sin relaciones ni influjo, en esta ciudad&middot;&middot;no hallo medio de proporcionarme los &uacute;tiles y vi&aacute;ticos precisos para restituirme a mi casa (&#8230;) Si V.H. no se conduele de la viuda de un ciudadano que muri&oacute; en servicio de la causa mejor, y de una pobre mujer, que, a pesar de su insuficiencia, trabaj&oacute; con suceso en ella&#8230;&quot; <\/p>\n<p>CARTA 4 <br \/>\nEs as&iacute; como Goyeneche hace llegar a Manuel Ascencio una propuesta a trav&eacute;s de su lugarteniente, el coronel D&iacute;az de Letona, quien le ofrece todo tipo de garant&iacute;as y de honores, un cargo bien remunerado y tambi&eacute;n una importante suma de dinero para que abandone la lucha. <\/p>\n<p>-Qu&eacute; chapetones &eacute;stos, me ofrecen mejor empleo ahora que me porto mal que antes cuando me portaba bien. -Do&ntilde;a Juana no vacila un segundo. Y su esposo tampoco. Ambos redactan una ejemplar nota de respuesta: <\/p>\n<p>&quot;Con mis armas har&eacute; que dejen el intento, convirti&eacute;ndolos en cenizas, y que sobre la propuesta de dinero y otros intereses, s&oacute;lo deben hacerse a los infames que pelean por su esclavitud no a los que defienden su dulce libertad como yo lo hago a sangre y fuego &quot;. <\/p>\n<p>CARTA 5 <br \/>\nImaginable es la indignaci&oacute;n con que Padilla, seguramente alentado por su esposa, redact&oacute; la famosa carta que transcribimos en su totalidad porque as&iacute; lo merece: <\/p>\n<p>&quot;Reservada. <\/p>\n<p>&quot;Se&ntilde;or General: <\/p>\n<p>&quot;En oficio de 7 del presente mes, ordena U.S. hostilice al enemigo de quien ha sufrido una derrota vergonzosa; lo har&eacute; como he acostumbrado hacerlo en m&aacute;s de 5 a&ntilde;os por amor a la independencia, que es la que defiende el Alto Per&uacute;, donde los altoperuanos privados de sus propios recursos no han descansado en 6 a&ntilde;os de desgracias, sembrando de cad&aacute;veres sus campos, sus pueblos de hu&eacute;rfanos y viudas, marcado con el llanto, el luto y la miseria, errantes los habitantes de 48 pueblos que han sido incendiados, llenos los calabozos de hombres y mujeres que han sido sacrificados por la ferocidad de sus implacables enemigos, hechos el oprobio y el ludibrio del Ej&eacute;rcito de Buenos Aires, vejados, desatendidos sus m&eacute;ritos, insolutos sus cr&eacute;ditos y en fin el hijo del Alto Per&uacute; mirado como enemigo, mientras el enemigo espa&ntilde;oles protegido (sic) y considerado. S&iacute; Se&ntilde;or, ya es llegado el tiempo de dar rienda suelta a los sentimientos que abrigan en su coraz&oacute;n los habitantes de los Andes, para que los hijos de Buenos Aires hagan desaparecer la rivalidad que han introducido, adoptando la uni&oacute;n y confundiendo el vicioso orgullo autor de nuestra destrucci&oacute;n. <\/p>\n<p>&quot;Mil ejemplares de horror pudieran haber irritado el &aacute;nimo de estos habitantes que U.S. llama en su auxilio. La infame conducta que con el mayor esc&aacute;ndalo deshizo, rebaj&oacute; y ofendi&oacute; el virtuoso Regimiento de Chuquisaque&ntilde;os que bab&iacute;an salido a morir por su patria, la prisi&oacute;n de los Coroneles Centeno y C&aacute;rdenas por haber hostilizado a Goyeneche y debilitado sus fuerzas para que &eacute;l las batiera y premiar a hombres que hab&iacute;an desolado a millares de habitantes (pero eran del Alto Per&uacute;), la pena impuesta a los Vallegrandinos por haber propuesto destruir a los enemigos para vengar sus agravios y los de la Patria. La prisi&oacute;n de mi persona por haber pedido se me designe un puesto para hostilizar a Pezuela con altoperuanos, que siempre sin sueldo, siempre a su costa, sin partidos y por solo la Patria, han sacrificado su vida y su fortuna, con otros millones de insultos que han sufrido en general todos los pueblos, desde el primer mandatario hasta el &uacute;ltimo cadete de Buenos Aires no han podido mudar el car&aacute;cter honrado y sufrido de los altoperuanos, nosotros amamos de coraz&oacute;n nuestro suelo, y de coraz&oacute;n aborrecemos una dominaci&oacute;n extrangera (sic), queremos el bien de nuestra Naci&oacute;n, nuestra independencia y despreciamos el distintivo de empleos y mandos, olvidamos el oro y la plata sobre la que hemos nacido y donde ha sido nuestra cuna. <\/p>\n<p>&quot;La justicia de nuestra causa y nuestros sacrosantos derechos, vivifican nuestros esfuerzos y nivelan nuestras operaciones contra esta generalidad de ideas. El Gobierno de Buenos Aires manifestando una desconfianza rastrera ofendi&oacute; la honra de estos habitantes, las m&aacute;ximas de una dominaci&oacute;n opresiva como la de Espa&ntilde;a han sido adoptadas con aumento de un desprecio insufrible, la prueba es impedir todo esfuerzo activo a los altoperuanos, que el ej&eacute;rcito de Buenos Aires con el nombre de auxiliador para la Patria se posesiona de todos esos lugares a costa de la sangre de sus hijos, y hace desaparecer sus riquezas, niega sus obsequios y generosidad. <\/p>\n<p>&quot;Los altoperuanos a la distancia s&oacute;lo son nombrados para ser saheridos. &iquest;Por qu&eacute; haberme destinado al mando de esta Provincia amiga sin los soldados que hice entre las balas y los fusiles que compr&eacute; a costa de torrentes de sangre? &iquest;Por qu&eacute; corri&oacute; igual suerte el benem&eacute;rito Camargo mand&aacute;ndolo a Chayanta de Sub-delegado dejando sus soldados y armas para perderlo todo en Sipe-Sipe? &iexcl;Olv&iacute;dese muy en buena hora el empe&ntilde;o del Alto Per&uacute; y sus revoluciones de tiempos inmemorables para destruir la monarqu&iacute;a! Si Buenos Aires es el autor de esa revoluci&oacute;n, &iquest;para qu&eacute; comprometernos y privarnos de nuestra defensa.? El haber obedecido todos los altoperuanos ciegamente, el haber hecho esfuerzos inauditos, haber recibido con obsequio a los ej&eacute;rcitos de Buenos Aires , haberles entregado su opulencia, un degrado y. otros por fuerza, haber silenciado escandalosos saqueos, haber salvado los ej&eacute;rcitos de la patria &iquest;son delitos? &iquest;A qui&eacute;nes se debe el sosten de un gobierno que siempre nos acuchill&oacute;? &iquest;No es a los esfuerzos del Per&uacute; que ha entretenido al enemigo, sin armas por privarle de ellas los que se titulan sus hermanos de Buenos Aires? <\/p>\n<p>&iquest;Y ahora que el enemigo ventajoso inclina su espada sobre los que corren despavoridos y saqueando debemos salir nosotros sin armas a cubrir sus excesos y cobard&iacute;a? Pero nosotros somos hermanos en el calvario y olvidados sean nuestros agravios abundaremos en virtudes. <\/p>\n<p>&quot;Vaya US. seguro de que el enemigo no tendr&aacute; un solo momento de quietud. Todas las Provincias se mover&aacute;n para hostilizarlo, y cuando a costa de hombres nos hagamos de armas, los destruiremos para que U.S. vuelva entre sus hermanos. Nosotros tenemos una disposici&oacute;n natural para olvidar las ofensas: quedan olvidadas y presentes. Recibiremos a U.S. con el mismo amor que antes, pero esta confesi&oacute;n fraternal, ingenua y reservada, sirva en lo sucesivo para mudar de costumbres, adoptar una pol&iacute;tica juiciosa, traer oficiales que no conozcan el robo, el orgullo y la cobard&iacute;a. <\/p>\n<p>&quot;Sobre estos cimientos s&oacute;lidos levantar&iacute;a la patria un edificio eterno. El Altoper&uacute; ser&aacute; reducido primero a cenizas que a la voluntad de los Espa&ntilde;oles. Para la patria son eternos y abundantes sus recursos, U.S. es testigo. Para el enemigo est&aacute; almacenada la guerra, el hambre y la necesidad, sus alimentos est&aacute;n mezclados con sangre y, en habiendo uni&oacute;n para lo que ruego a U.S. habr&aacute; patria. <\/p>\n<p>&quot;De otro modo los hombres se cansan y se mudan. Todav&iacute;a es tiempo de remedio: propenda U.S. a ellos si Buenos Aires defiende la Am&eacute;rica para los americanos, y si no&#8230; <\/p>\n<p>&quot;Dios guarde a U.S. muchos a&ntilde;os. &quot;La Laguna, Diciembre 21, 1815. <\/p>\n<p>Manuel Ascencio Padilla.&quot; <\/p>\n<p>Pesquisa realizada por Jo&atilde;o Vitor Cassela Novoa <\/p>\n<p>Edi&ccedil;&atilde;o e Introdu&ccedil;&atilde;o por Bruno Lima Rocha<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Do\u00f1a Juana Azuduy, consagrada no Rio Grande na voz de Dante Ram\u00f3n Ledesma, temos aqui um exemplo direto de orgulho cholo, altivez andina e a capacidade pol\u00edtica de quem sempre compreendeu de onde veio e para onde ir. Foto: Juana Azurduy, comandante das tropas cholas e ind&iacute;genas da prov&iacute;ncia de Chuquisaca, libertadora do Alto Peru [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sem-categoria"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=908"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/908\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estrategiaeanalise.com.br\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}